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Según la psicología, los padres con hijos exitosos no sienten envidia pero padecen lo que se conoce como la culpa por el logro familiar

  • Carmen Ruiz
  • Carmen Ruiz Rodríguez (Madrid, 2005) es estudiante de periodismo en la Universidad Complutense de Madrid (UCM) desde el año 2023. Es especialista en periodismo de SEO y en información de actualidad. Con experiencia en comunicación empresarial y radio.

La presión que ejercen numerosos padres sobre sus hijos continua siendo el foco de un problema que desemboca en diversas complicaciones. Aunque estas dificultades pueden presentarse a la inversa en algunos casos. Una manera que tienen los padres de transmitir el sentimiento de orgullo a sus hijos es alegrándose por sus logros, pero para los jóvenes esto despierta la emoción de la culpa.

La psicología denomina a este fenómeno como «culpa por los logros familiares» y las investigaciones se centran en los universitarios de primera generación. Lo anterior cuenta cómo los jóvenes llegan a la educación superior sin que sus padres hayan pasado por ella. El punto de inflexión llega con los estudios, ya que aseguran que este sentimiento puede aparecer cuando el progreso personal se mezcla con el aprovechamiento de una oportunidad que otros miembros de su familia no han podido tener en el pasado.

El significado de la culpa

La investigadora Rebecca Covarrubias y la psicóloga Stephanie Fryberg, estudiaron cómo la experiencia universitaria es capaz de generar culpa entre las personas que son los primeros de sus familias en llegar a ese nivel educativo. Una circunstancia que no se resume sólo en sentirse mal por sacar buenas notas, sino que se relaciona con el hecho de avanzar, al mismo tiempo que los familiares más allegados continuaban enfrentando dificultades o sintiendo que las nuevas oportunidades podrían provocar distancia con el hogar.

El estudio

El estudio recogido y publicado por Cultural Diversity & Etnic Minority Psychology, reunió en un primer estudio a 121 universitarios. De este número, 53 pertenecían a la primera generación de familias en asistir a la universidad y 68 tenían padres con experiencia universitaria. Por lo tanto, los estudiantes de primera generación exponen que poseen una culpa mayor en relación con sus logros.

Las formas en las que se manifiesta

Durante las investigaciones se elaboró una escala para medir la culpa por los logros familiares e identificaron las siguientes dimensiones:

Al mismo tiempo, la culpa se centra en querer convertirse en alguien diferente a partir de nuevas experiencias, sintiendo que no se puede desperdiciar la oportunidad ofrecida.

El cambio en la relación familiar

Las especialistas evidencian con este estudio como la culpa afecta a las experiencias de desconexión, cambios de identidad y tensión entre la independencia personal y la lealtad familiar. Aunque, no demuestra que los todos los hijos que alcancen un mayor nivel educativo o económico experimenten este tipo de distanciamiento y emoción. Aunque, el estudio detalla la perspectiva de los hijos sin entrar tanto en la de sus padres.

El caso del éxito

La manera en la que cada familia interpreta el éxito puede producir experiencias muy diversas. Aunque, las investigaciones enseñan que para algunas personas el ascender significa celebrar una oportunidad y recordar que quienes les acompañaron durante años no tuvieron acceso a ella. Por lo tanto, el éxito forma parte de un logro y se proyecta en las emociones. Son numerosos los jóvenes que quieren avanzar sin sentir la necesidad de abandonar a las personas que han formado parte del proceso desde el principio.