Curiosidades
Psicología

La psicología sugiere que los adultos que nacieron en la década de 1950 aprendieron a afrontar las dificultades de otra forma porque formaba parte de la educación cotidiana de los hogares

  • Aitana Pascual
  • Aitana Pascual Cuesta (2001) es estudiante de Periodismo en la Universidad Francisco de Vitoria de Madrid desde el 2023. Escogió esta profesión por su gran vocación con la comunicación y la escritura. Hoy en día, tiene mucho interés por la historia, deportes y actualidad. Su principal objetivo es seguir formándose y aprender a contar los sucesos de forma clara y rigurosa.

Las personas que crecieron durante la década de 1950 vivieron una infancia muy diferente a la de muchos niños actuales. En numerosos hogares, colaborar en las tareas domésticas, respetar las normas y aprender a resolver pequeños problemas sin recurrir inmediatamente a un adulto formaban parte de la educación cotidiana. Estas experiencias pudieron favorecer la autonomía y la capacidad para afrontar contratiempos en algunas personas. Sin embargo, la psicología matiza que la resiliencia no depende únicamente de la época en la que alguien nació, sino también de sus experiencias, del apoyo recibido y de las oportunidades que tuvo para desarrollarse.

Una infancia marcada por las responsabilidades

Durante los años cincuenta, muchas familias concedían una gran importancia al cumplimiento de las obligaciones, la disciplina y el respeto a las figuras adultas. En determinados hogares, los niños ayudaban en las tareas domésticas, cuidaban de sus hermanos o asumían pequeñas responsabilidades desde edades tempranas. Estas prácticas podían ofrecer oportunidades para aprender a organizarse, tomar decisiones y afrontar dificultades cotidianas sin esperar siempre una solución externa.

No obstante, las experiencias variaban considerablemente según el país, la situación económica y la estructura familiar. En España, por ejemplo, la década estuvo marcada por las consecuencias de la Guerra Civil y la posguerra, mientras que en otros países occidentales el contexto social y económico era diferente. Por eso, no es correcto dar por hecho una misma infancia a todas las personas nacidas durante aquellos años.

La resiliencia se aprende, pero no a cualquier precio

Diferentes estudios sobre psicología definen a la resiliencia como el proceso de adaptación ante experiencias difíciles o situaciones de estrés. Esta capacidad está relacionada con factores personales, estrategias para afrontar los problemas y la disponibilidad de recursos y apoyo social. Además, no es una cualidad inmutable, ya que puede desarrollarse a lo largo de la vida, también durante la edad adulta.

La investigación de Emmy Werner y Ruth Smith en la isla hawaiana de Kauai forma parte de uno de los trabajos más conocidos sobre este tema. El estudio siguió a personas nacidas en 1955, algunas de las cuales crecieron en circunstancias adversas. Sus resultados mostraron que muchos participantes lograron desarrollarse favorablemente gracias a una combinación de factores protectores, entre ellos contar con al menos un adulto de confianza, disponer de oportunidades y desarrollar confianza en sus propias capacidades.