Parece fácil pero muchos lo pasamos por alto: el consejo de los profesionales para que las mandarinas duren más tiempo
La Guía Repsol revela el truco infalible para que las torrijas salgan siempre perfectas
El sencillo truco del chef Rafuel para hacer las mejores torrijas caseras
Hoy te los tomas de aperitivo, pero en la posguerra española hacían pan con ellos
Las mandarinas se recolectan maduras y listas para consumir, pero su conservación no siempre se realiza de la manera más adecuada. Aunque muchas personas colocan la fruta en el frigorífico o en el frutero sin pensarlo demasiado, los profesionales advierten de que estos espacios no siempre son los más convenientes.
Al comienzo de la temporada se notan más duras, con un tono ligeramente verdoso, un sabor más intenso y menos zumo. A medida que pasan las semanas, van perdiendo acidez y se ablandan. Esa evolución resulta determinante para decidir dónde guardarlas y cuándo conviene consumirlas.
Dónde se conservan mejor las mandarinas según los profesionales
El método más eficaz es guardarlas en un lugar fresco, seco y bien ventilado. Un cesto de mimbre o un cajón con ventilación en la despensa son opciones adecuadas, ya que permiten la circulación del aire y evitan la acumulación de humedad.
Cuando las mandarinas se mantienen tersas y firmes, pueden conservarse en ese espacio aireado sin problema. En cambio, cuando empiezan a ablandarse, es preferible consumirlas antes o colocarlas en el frigorífico durante un tiempo limitado, ya que el frío prolongado puede modificar su sabor.
También se recomienda revisar la caja en cuanto se abre. Si alguna pieza presenta signos de podredumbre o algún pequeño agujero, conviene apartarla de inmediato para evitar que el deterioro se extienda al resto. Al no llevar fungicidas, pueden pudrirse de forma natural si el interior del fruto entra en contacto con el aire.
Este control periódico permite detectar a tiempo cualquier cambio en la piel o en la textura. Una pieza en mal estado puede acelerar el deterioro del conjunto, por lo que la revisión frecuente resulta clave para alargar su conservación.
Además, es importante evitar la acumulación de humedad en el recipiente donde se almacenan. Un entorno demasiado cerrado o húmedo favorece la aparición de moho y reduce el tiempo durante el que se mantienen en buenas condiciones
Otros consejos prácticos para tener en cuenta:
- No apilarlas ni dejarlas demasiado juntas.
- Revisarlas con frecuencia para comprobar su estado.
- Mantenerlas alejadas de frutas que liberan etileno, como la banana o la manzana, ya que este gas acelera su maduración.
Cómo se llaman los «hilitos» blancos y por qué se aconseja dejarlos
Los filamentos blancos que recubren los gajos se conocen como albedo. Se trata de una capa fibrosa presente también en otros cítricos como la naranja o el pomelo.
Aunque su textura no siempre resulta agradable, el albedo esconde un valor nutricional relevante. Es rico en fibra, lo que favorece el tránsito intestinal y ayuda a prolongar la sensación de saciedad. Además, contiene flavonoides y antioxidantes que contribuyen a proteger las células y a reforzar el sistema inmunológico.
Los especialistas en nutrición recomiendan no retirarlo, ya que su consumo puede ayudar a reducir el colesterol y mejorar la digestión.
Asimismo, el albedo aporta pectina, una fibra soluble que ayuda a disminuir el colesterol LDL y a mantener estables los niveles de azúcar en sangre, al tiempo que prolonga la sensación de saciedad tras las comidas.
Lo último en Curiosidades
-
Los psicólogos explican por qué escribir la lista de la compra en papel puede mejorar la concentración y la memoria
-
Quinto Fabio Máximo, general romano: «Quien teme más a las malas lenguas que a la derrota militar no es apto para mandar; la paciencia salva lo que la prisa condena»
-
La psicología explica cuales son las razones de que una persona deje de hablarte cuando se enfada
-
Ferran Adrià, cocinero español (64 años), sobre la ensaimada mallorquina: «La ensaimada es una obra de arte, no hay nada que conozca parecido en el mundo»
-
La psicología confirma que las personas que prefieren arreglar las cosas en lugar de reemplazarlas no son tacañas, lo hacen por la satisfacción de sentirse capaz y la necesidad de ser útil
Últimas noticias
-
Los psicólogos explican por qué escribir la lista de la compra en papel puede mejorar la concentración y la memoria
-
Quinto Fabio Máximo, general romano: «Quien teme más a las malas lenguas que a la derrota militar no es apto para mandar; la paciencia salva lo que la prisa condena»
-
Patrick Stewart, actor de ‘X-Men’: «Pasé gran parte de mi infancia teniendo miedo»
-
Helsing calcula que Rusia fabrica 4.000 drones a reacción al mes y responde con Contra, una defensa antiaérea autónoma con dos misiles de más de 700 km/h
-
Cristiano celebra a lo grande el BOAT a mejor Balón de Oro de la historia: hat-trick y a 15 de los 1.000 goles