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Mezclar vinagre blanco con detergente para la ropa: ¿para qué sirve y por qué se recomienda?

  • Janire Manzanas
  • Graduada en Marketing y experta en Marketing Digital. Redactora en OK Diario. Experta en curiosidades, mascotas, consumo y Lotería de Navidad.

En los últimos años, el vinagre blanco se ha convertido en uno de los mejores aliados en la limpieza del hogar gracias a su acidez natural, la cual ayuda a eliminar manchas y desinfectar superficies, entre otros usos. Uno los remedios caseros más compartidos en redes sociales consiste en mezclar vinagre blanco con detergente para disolver los depósitos minerales y los residuos que quedan en los tejidos de la ropa.

En zonas donde el agua es especialmente dura, las sales minerales se pueden acumular tanto en los tejidos como en diferentes partes de la lavadora, y el vinagre ayuda a reducir estos depósitos gracias a su acidez. De esta manera, las prendas se sienten mucho más suaves al tacto, lo cual es un gran punto a favor. Asimismo, al disolver los depósitos minerales, ayuda. mantener más limpios algunos componentes de la lavadora, alargando su vida útil.

Cómo mezclar vinagre blanco con detergente para la ropa

El detergente para la ropa está diseñado específicamente para eliminar suciedad, grasa, restos orgánicos y otras sustancias que se adhieren a las fibras de los tejidos. Su composición incluye tensioactivos, que ayudan a desprender la suciedad y mantenerla suspendida en el agua para que pueda eliminarse durante el lavado.

Teniendo esto en cuenta, sustituir el detergente por vinagre no es una buena idea; el vinagre no tiene la misma capacidad de limpieza que un detergente formulado para la ropa. Es fundamental comprender la diferencia: el detergente se encarga de de limpiar, mientras que el vinagre se puede utilizar para ayudar a eliminar algunos residuos y depósitos.

Entonces, ¿se pueden mezclar? Aquí entra en juego el remedio casero que se ha hecho viral en redes sociales. Para que realmente sea efectivo y obtener los resultados deseados, los pasos a seguir son los siguientes:

  1. Clasifica las prendas según color, tejido y temperatura de lavado recomendada.
  2. Mete la ropa en la lavadora sin llevar el tambor en exceso.  Deja suficiente espacio para que el agua pueda circular correctamente entre las prendas.
  3. Añade la cantidad de detergente recomendada por el fabricante en el compartimento correspondiente de la lavadora. Utilizar más detergente no significa que la ropa vaya a quedar más limpia.
  4. Escoge la temperatura y el ciclo adecuados para las prendas.
  5. Respecto al vinagre, debes añadirlo en el compartimento del suavizante para que se libere durante el aclarado.
  6. Deja que termine el programa de lavado y saca la ropa inmediatamente.

¡No mezcles nunca vinagre con lejía! Esta es la precaución más importante. El vinagre es ácido y, al mezclarse con productos que contienen lejía, puede producir gases peligrosos.

Beneficios

Uno de los usos más habituales del vinagre en la colada está relacionado con los residuos de detergente. Cuando se utiliza una cantidad excesiva de jabón, parte del producto puede permanecer en los tejidos, sobre todo si el aclarado no es suficiente. El agua dura también puede favorecer la aparición de depósitos minerales. En estos casos, la acidez del vinagre puede ayudar a desprender parte de esos residuos.

Otro de los motivos por los que algunas personas recurren al vinagre es para reducir los olores persistentes. Al ayudar a eliminar determinados residuos que pueden retener olores, hace algunas prendas queden más frescas.

Una de las principales razones: el agua dura

La dureza del agua hace referencia a la cantidad de minerales disueltos que contiene, principalmente calcio y magnesio. En función de la concentración de estos elementos, el agua puede clasificarse como «blanda» o «dura». Cuanto mayor sea la presencia de minerales, mayor será también su nivel de dureza.

«Hay que tener en cuenta que la calidad final del agua del grifo depende de cómo se trata para hacerla potable, de la fuente de abastecimiento y también de las instalaciones interiores del edificio. El agua puede cambiar según la estación y los vaivenes de la meteorología (a veces son pantanos, otras manantiales, acuíferos, desaladoras…). Por tanto, no es constante a lo largo del año», detalla la OCU.

En España, hay algunas ciudades, como Alicante, Palma de Mallorca, Málaga, Jaén y Almería, donde el agua destaca por presentar una dureza especialmente elevada. Sin embargo, este fenómeno no se limita al sureste de la península. También hay ciudades y municipios de otras comunidades, como Aragón, Cataluña, Castilla-La Mancha y Castilla y León, donde el agua del grifo presenta una alta concentración de minerales.

De hecho, según diferentes estudios, entre las ciudades con el agua del grifo de peor calidad en este sentido se encuentran Ciudad Real, Palma de Mallorca, Barcelona, Huelva y Logroño. En el extremo contrario se encuentran aquellas zonas donde el agua es naturalmente más blanda, es decir, donde contiene una menor cantidad de minerales y, por tanto, menos cal. Las aguas más blandas suelen localizarse principalmente en Galicia, algunas áreas del Pirineo y la Comunidad de Madrid, donde el agua destaca también por presentar una dureza relativamente baja.