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Gabriel García Márquez, premio Nobel de literatura colombiano: «La vida no es la que uno vivió, sino la que uno recuerda y cómo la recuerda para contarla»

  • Naiara Philpotts
  • Editora formada en la Universidad de Buenos Aires, con posgrado en lectura crítica. Escribo sobre ciencia, tecnología y actualidad. Soy escritora de novelas y gran aficionada a la ciencia ficción.

«La vida no es la que uno vivió, sino la que uno recuerda y cómo la recuerda para contarla», dice en las memorias de Gabriel García Márquez, publicadas en 2002 bajo el título Vivir para contarla, según recoge Goodreads. Con esa frase, el escritor colombiano advertía que no iba a reconstruir su pasado como un registro exacto de hechos, sino de cómo eligió recordarlos.

La cita de dicho libro se convirtió en una de las más repetidas del autor, puesto que con ella, García Márquez señalaba que la memoria no funciona como un archivo neutro de datos, sino como una interpretación de lo vivido.

¿Qué quiso decir Gabriel García Márquez con esta frase sobre la vida y la memoria?

Con esa reflexión, el autor de la novela de culto Cien años de soledad planteaba que cada persona decide qué recuerda de su propia vida y de qué manera lo cuenta, y que esa selección termina siendo la versión que queda. No existe, para García Márquez, un registro objetivo del tiempo pasado que pueda separarse de quien lo narra.

Fuera de la literatura, la idea describe algo que ocurre a diario. Nadie recuerda un episodio de su vida palabra por palabra, gesto por gesto. La memoria selecciona, ordena y a veces exagera, y esa versión editada es la que cada persona termina contando de sí misma.

García Márquez llevó ese principio a su propia obra. El realismo mágico que caracteriza sus novelas parte de tratar lo recordado y lo imaginado como parte de una misma realidad narrable, sin trazar una frontera nítida entre ambos.

¿Quién fue Gabriel García Márquez, el escritor colombiano premio Nobel de Literatura?

Gabriel García Márquez nació el 6 de marzo de 1927 en Aracataca, un pueblo del norte de Colombia situado entre las montañas y el mar Caribe. Se crió con sus abuelos maternos, entre ellos un coronel retirado de la Guerra Civil de comienzos del siglo XX.

Estudió en un colegio jesuita y comenzó la carrera de Derecho, que abandonó para dedicarse al periodismo. En 1954 su periódico lo envió a Roma y luego a Ginebra, y desde entonces vivió la mayor parte de su vida fuera de Colombia, en ciudades como París, Nueva York, Barcelona y Ciudad de México.

Publicó, entre otras obras, La hojarasca (1955), El coronel no tiene quien le escriba (1961), La mala hora (1962), Cien años de soledad (1967), El otoño del patriarca (1975), Crónica de una muerte anunciada (1981), El amor en los tiempos del cólera (1985), El general en su laberinto (1989) y Doce cuentos peregrinos (1992).

En 1982 recibió el Premio Nobel de Literatura «por sus novelas y cuentos, en los que lo fantástico y lo real se combinan en un mundo de imaginación ricamente compuesto, que refleja la vida y los conflictos de un continente», según recoge la página oficial del Premio Nobel.

En su discurso de aceptación, titulado «La soledad de América Latina» y pronunciado el 8 de diciembre de ese año, García Márquez citó a su maestro William Faulkner, quien había afirmado que «se negaba a aceptar el fin del hombre», según el texto del discurso.

García Márquez se instaló finalmente en Ciudad de México, donde murió el 17 de abril de 2014, a los 87 años, según registra la biografía oficial del premio Nobel.