Curiosidades
Etimología popular

La frase que le «robaron» a un dramaturgo inglés del siglo XVII para colgársela a Pablo Neruda: «Hay un cierto placer en la locura que solo el loco conoce»

  • Alejo Lucarás
  • Licenciado en Comunicación Social por la Universidad Nacional de Córdoba. Redactor SEO especializado en actualidad, ciencia aplicada, tecnología y fenómenos sociales, con un enfoque divulgativo y orientado a explicar al lector cómo los grandes temas de hoy impactan en su vida cotidiana.

A Pablo Neruda se le atribuyen miles de frases en internet, muchas de ellas verdaderas y extraídas de sus poemas, discursos o entrevistas. Pero también hay decenas que jamás salieron de su pluma, y una de las más repetidas es «Hay un cierto placer en la locura que solo el loco conoce». Para ser honestos, suena a él, encaja y por eso nadie se ha parado a comprobarla hasta ahora.

La frase, de hecho, tiene un pedigrí literario impecable: viene del teatro, tiene más de trescientos años y ha sobrevivido perfectamente sin necesidad de que nadie le colgara el nombre de un Nobel latinoamericano. El problema es que ese préstamo sin permiso ha borrado, para millones de lectores, el nombre de quien la escribió de verdad.

Ni Neruda ni español: ¿De dónde viene realmente esta frase sobre la locura?

La frase «Hay un cierto placer en la locura que solo el loco conoce» no la escribió Pablo Neruda, ni en castellano ni en ningún otro idioma: es la traducción de un verso en inglés que tiene más de tres siglos.

El original dice «There is a pleasure sure in being mad, which none but madmen know», y pertenece a la obra de teatro The Spanish Friar («El fraile español»), del dramaturgo inglés John Dryden, estrenada en 1681. El verso aparece en el segundo acto, en boca de uno de los personajes, dentro de una tragicomedia ambientada en la corte de Aragón.

La cronología deja el error sin ningún margen de duda: Dryden murió en 1700, y Pablo Neruda nació doscientos cuatro años después, en 1904.

Es materialmente imposible que el poeta chileno escribiera un verso que ya circulaba impreso desde el siglo XVII. Aun así, la atribución errónea aparece repetida, sin ninguna fuente que la respalde, en decenas de webs de citas y frases célebres que se copian unas a otras sin comprobar nada.

¿Quién era John Dryden, el verdadero autor de la frase que se le atribuye a Pablo Neruda?

John Dryden (1631-1700) fue uno de los escritores más influyentes de la Inglaterra del siglo XVII: poeta, dramaturgo y crítico literario, y el primer Poeta Laureado oficial de la corona inglesa, un título honorífico que todavía existe hoy.

Escribió decenas de obras de teatro, poemas satíricos y ensayos críticos que marcaron el gusto literario de toda una época, conocida por los historiadores de la literatura como el «período augusto» o restauración inglesa.

El estreno de la obra en 1681 no fue casual: Inglaterra vivía entonces la histeria del llamado «Complot Papista», una oleada de pánico anticatólico alimentada por acusaciones falsas de conspiración para asesinar al rey Carlos II.

Dryden aprovechó ese clima para construir un fraile español corrupto como blanco de burla, algo impensable en la obra de un poeta chileno del siglo XX volcado en la defensa de causas sociales y políticas muy distintas.

«The Spanish Friar» mezcla una trama trágica, protagonizada por un príncipe que descubre en secreto ser el heredero legítimo del trono de Aragón, con una subtrama cómica que satiriza a ese fraile hipócrita.

El verso sobre el placer de la locura lo pronuncia un personaje reflexionando sobre lo cómodo que resulta a veces engañarse a uno mismo, una idea que Dryden desarrolla mucho antes de que existiera siquiera el concepto moderno de literatura latinoamericana.

¿Por qué se le cuelgan frases falsas a Pablo Neruda (y a tantos otros autores)?

Neruda no es, ni de lejos, el único caso. Frases inventadas o mal atribuidas circulan constantemente bajo nombres como Einstein, Gabriel García Márquez o Marilyn Monroe, porque una cita bonita gana credibilidad instantánea en cuanto se le añade el nombre de alguien admirado.

Las webs de frases motivacionales copian contenido unas de otras sin verificar fuentes, y una vez que un error se repite lo suficiente en internet, empieza a comportarse como si fuera un hecho establecido.

Lo que Neruda sí hizo, y de sobra, fue ganarse ese prestigio con obra propia: el Nobel de Literatura de 1971, poemarios como Veinte poemas de amor y una canción desesperada o Canto general, y una vida marcada por la política y una muerte, ocurrida en 1973, que la justicia chilena investiga desde hace años como un posible envenenamiento tras el golpe de Pinochet.

Con ese currículo real, no necesitaba pedirle prestado ningún verso a un inglés muerto dos siglos antes de nacer él.