Curiosidades
David Bowie

La frase del día de David Bowie, cantante: «Una vez que pierdes esa capacidad de asombro ante la vida, prácticamente estás en vías de desaparecer»

  • Janire Manzanas
  • Graduada en Marketing y experta en Marketing Digital. Redactora en OK Diario. Experta en curiosidades, mascotas, consumo y Lotería de Navidad.

David Robert Jones, conocido mundialmente como David Bowie, nació en Londres el 8 de enero de 1947 y falleció en Nueva York el 10 de enero de 2016. Cantante, compositor, actor, multiinstrumentista y productor, fue una de las figuras más influyentes de la música popular durante casi cinco décadas. Desde joven mostró interés por la música, el arte y el diseño. Alcanzó notoriedad internacional en 1969 con «Space Oddity», pero su gran transformación llegó en los años setenta con Ziggy Stardust, un personaje andrógino que revolucionó el glam rock y consolidó su imagen como artista innovador.

A lo largo de su trayectoria, Bowie destacó por su capacidad para reinventarse. Discos como «Young Americans», «Low», «Heroes» y «Scary Monsters (and Super Creeps)» reflejan diferentes etapas de una carrera marcada por la búsqueda constante de nuevas formas de expresión. También colaboró con artistas como John Lennon, Brian Eno y Queen. En los años 80 alcanzó otro gran éxito comercial con «Let’s Dance», mientras que posteriormente continuó explorando estilos muy diversos. Su último álbum, «Blackstar», fue publicado el 8 de enero de 2016, apenas dos días antes de su muerte.

«Una vez que pierdes esa capacidad de asombro ante la vida, prácticamente estás en vías de desaparecer»

David Bowie dejó numerosas reflexiones sobre la identidad y la necesidad de mantener una mirada abierta ante el mundo. Entre ellas destaca una idea especialmente poderosa: «Una vez que pierdes esa capacidad de asombro ante la vida, prácticamente estás en vías de desaparecer».

La frase plantea una reflexión profunda sobre algo que muchas veces perdemos sin darnos cuenta: nuestra capacidad no sólo para sorprendernos, sino también para sentir curiosidad, buscar experiencias nuevas y hacernos preguntas. Sin embargo, la vida cambia constantemente y nosotros también deberíamos hacerlo. Cada etapa puede enseñarnos alguno nuevo si estamos dispuestos a observar y aprender con atención. El problema aparece cuando creemos que ya lo sabemos todo y dejamos de conservar la curiosidad frente a lo desconocido.

La frase también puede interpretarse desde una perspectiva relacionada con el paso del tiempo. A medida que envejecemos, las responsabilidades aumentan, aparecen preocupaciones y la vida cotidiana puede adquirir un ritmo más acelerado. En ocasiones, estamos tan concentrados en resolver problemas que dejamos de mirar alrededor. Por eso resulta importante recuperar deliberadamente algunos espacios para la curiosidad.

Quizá uno de los mayores peligros de la rutina sea precisamente ese: hacernos creer que ya sabemos cómo será el día antes de que haya comenzado. Y, sin embargo, cada día tenemos ante nosotros oportunidades que no podemos anticipar. En este contexto, mantener la curiosidad y la capacidad de asombro implica conocer las dificultades de la vida y, al mismo tiempo, continuar encontrando motivos para emocionarnos.

En definitiva, la frase de David Bowie nos recuerda que una vida plenamente vivida no necesita simplemente tiempo, sino atención, curiosidad y capacidad para emocionarse. Cuando dejamos de preguntarnos, de aprender y de sorprendernos, corremos el riesgo de vivir en piloto automático. Y quizá ese instante de sorpresa sea una de las mejores señales de que seguimos vivos.

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