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Cómo conservar la sandía en verano para que no pierda frescura ni sabor: el sencillo truco de los fruteros que no falla

  • Janire Manzanas
  • Graduada en Marketing y experta en Marketing Digital. Redactora en OK Diario. Experta en curiosidades, mascotas, consumo y Lotería de Navidad.

La sandía es, junto con el melón, la fruta estrella del verano gracias a su alto contenido en agua (95%), su amplio abanico de beneficios para la salud y su versatilidad en la cocina. Sin embargo, siempre surge la duda de cómo guardarla para mantenerla fresca el máximo tiempo posible. Pues bien, si ya viene cortada por la mitad, es fundamental meterla en la nevera rápidamente.

Mientras, si la compramos entera, en cuanto la abramos, podemos cortar lo que sobre en porciones más pequeñas y guardarlas en el frigorífico. Hasta aquí parece muy sencillo, pero hay un truco que sólo los fruteros conocen: poner papel de cocina en el fondo del recipiente donde guardamos la sandía ya cortada. De esta manera, el papel absorbe el exceso de humedad y se conserva muchísimo mejor, evitando que se ablande antes de tiempo.

El truco definitivo para conservar la sandía

La fruta cuenta con una barrera natural de protección: la piel. Al retirarla, la pulpa queda expuesta, lo que facilita que los microorganismos puedan contaminarla. En el caso de frutas con un alto contenido en agua, como el melón o la sandía, el riesgo es mayor, ya que bacterias como E. coli o Salmonella encuentran un entorno favorable para desarrollarse, razón por la cual estas frutas tienen una corteza más gruesa.

Teniendo esto en cuenta, es recomendable cubrir la parte cortada con papel film o guardarla en un recipiente hermético. Aunque muchas personas creen que el frío es suficiente, dejar media sandía destapado en el frigorífico hace que se estropee antes.

Una buena opción para conservar la sandía que no se vaya a comer en los próximos días es congelarla. Antes de cortarla, lo primero es lavar bien la piel con agua para eliminar posibles restos de suciedad y bacterias. A continuación, se corta en cubos, rodajas o bolitas, y se colocan los trozos sobre una bandeja forrada con papel encerado o de horno, procurando que no se toquen entre sí para evitar que se peguen. Tras unas dos horas en el congelador, se pueden guardarse en bolsas o recipientes herméticos.

¿Es recomendable comprar fruta troceada? Puede ser una opción cómoda, pero conviene prestar atención a varios aspectos. Lo primero y más importante es comprobar que el establecimiento las mantiene refrigeradas y que el etiquetado indica la fecha y la hora del corte. Si, por el contrario, las piezas están expuestas a temperatura ambiente y la etiqueta únicamente muestra el precio, sin información sobre su conservación, lo más prudente es no comprarlas.

Además, la OCU recomienda elegir las piezas menos maduras para prolongar su conservación y meterlas al frigorífico lo antes posible, evitando así que permanezcan demasiado tiempo fuera de la cadena de frío.

El gazpacho estrella del verano

@gastro_life_ Guarda esta receta de gazpacho de sandía, la más refrescante para este verano 🍹 Ingredientes 🍐 500 g tomate pera ½ pepino 500 g sandía Un chorrito de aceite de oliva virgen extra Un chorrito de vinagre (al gusto) Sal Queso feta para decorar Menta, hierbabuena o albahaca para decorar Para hacer el gazpacho de sandía vas a necesitar una buena trituradora en la que juntar la sandía con los tomates y el pepino bien cortados para facilitar que se trituren bien. Además, te vendrá bien un colador para después colar bien la mezcla y evitar cualquier tropezón que se haya quedado por ahí. #Gastro #receta #RecetaSaludable #recetastiktok #recetastiktoktiktokencasa ♬ sonido original – Gastro

Para preparar éste refrescante gazpacho de sandía necesitarás 500 g de tomate pera, 500 g de sandía, medio pepino, un chorrito de aceite de oliva virgen extra, un poco de vinagre al gusto y sal. Para el toque final, puedes decorar con queso feta desmenuzado y unas hojas de menta, hierbabuena o albahaca, que aportarán aún más frescura.

La elaboración es muy sencilla. Solo tienes que introducir en una buena batidora o trituradora la sandía, los tomates y el pepino troceados junto con el aceite, el vinagre y la sal, y triturar hasta obtener una crema fina. Después, pasa la mezcla por un colador para eliminar cualquier resto de piel o semillas y conseguir una textura mucho más suave y agradable.

«La sandía es una de las frutas más apreciadas durante el verano por su gran poder refrescante y su elevado contenido en agua y sales minerales. De hecho, es la fruta que mayor cantidad de agua contiene, ya que aproximadamente el 95% de su peso es agua. Gracias a ello, tiene un bajo aporte energético y, en general, un contenido reducido de nutrientes, aunque proporciona cantidades destacables de distintas vitaminas y minerales.

Uno de los aspectos más interesantes de su composición es su contenido en carotenoides sin actividad provitamínica, especialmente luteína y licopeno. Entre ellos destaca el licopeno, ya que la sandía constituye una de las principales fuentes dietéticas de este fitoquímico, con una concentración aproximada de 2.454 microgramos por cada 100 gramos de porción comestible», explica la Fundación Española de Nutrición (FEN).