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Los albañiles lo tienen claro: mezclar cemento con jabón es el truco más eficaz para impermeabilizar un techo y evitar goteras

  • Ana López Vera
  • Máster en Periodismo Deportivo. Pasé por medios como Diario AS y ABC de Sevilla. También colaboré con la Real Federación de Fútbol Andaluza.

Cuando llegan las lluvias, las cubiertas y azoteas ponen a prueba cualquier vivienda. Una pequeña grieta puede convertirse en una filtración y, con el tiempo, acabar provocando manchas de humedad, desprendimientos o daños más serios. Por eso, antes de que aparezcan las primeras goteras, conviene revisar el estado del techo y actuar sobre las zonas deterioradas.

Para evitarlo, hay un remedio casero muy peculiar que consiste en mezclar cemento y jabón. Es una solución sencilla y económica que se utiliza para crear una capa impermeabilizante sobre determinadas superficies.

Esta fórmula se ha popularizado especialmente para techos y azoteas de hormigón, aunque no debe confundirse con una reparación estructural.

Cómo funciona la mezcla de cemento y jabón para impermeabilizar el techo

Esta técnica utiliza únicamente dos ingredientes principales: cemento y jabón azul. Lo primero que debes hacer es diluir previamente el jabón en agua caliente y después incorporarlo al cemento, normalmente a partes iguales, hasta conseguir una pasta homogénea y de textura espesa.

La idea es sencilla. El cemento ayuda a cubrir y sellar los poros y pequeñas fisuras de la superficie, mientras que el jabón favorece que el agua resbale y no entre con tanta facilidad.

Así se crea una capa que puede ayudar a reducir la entrada de humedad en determinadas cubiertas. No obstante, su eficacia dependerá del estado del soporte, del clima y de cómo se haya aplicado.

Cómo preparar el impermeabilizante casero paso a paso

Estos son los sencillos pasos que tienes que seguir según los expertos de Ecocosas:

Por otro lado, hay que destacar que es importante trabajar sobre un soporte preparado y evitar aplicar la mezcla sin comprobar antes el origen de la filtración.

Si existen grietas importantes, desprendimientos o problemas relacionados con la estructura, un remedio casero no lo solucionará. En esos casos es necesario que un profesional valore el estado del techo.

Diferencias entre esta mezcla de jabón y cemento y la antigua aluja

La mezcla de jabón y cemento guarda cierta relación con la aluja, un sistema de impermeabilización utilizado en Italia desde el siglo XVII. Esta técnica surgió al observar que el agua con jabón y alumbre utilizada para lavar la ropa en las azoteas terminaba formando, al secarse, una capa flexible e hidrófuga capaz de sellar pequeñas grietas.

La aluja no es exactamente la misma fórmula que la de cemento y jabón. De hecho, su composición tradicional utiliza jabón, agua y alumbre, y existen variantes que incorporan cal. Esta diferencia es importante.

Además, las soluciones basadas en materiales tradicionales siguen utilizándose como referencia en trabajos de conservación. Grupo Animal destaca que la aluja se ha empleado en procesos de restauración y conservación de edificios históricos y explica que la mezcla de jabón, alumbre y cal puede ayudar a sellar grietas pequeñas.

¿Es realmente suficiente este método para evitar las goteras?

El impermeabilizante casero puede resultar útil como solución económica para determinadas superficies, pero no sustituye a una reparación profesional cuando existe un problema estructural. Algunas filtraciones pueden deberse a fallos en la construcción de la losa y, en esos casos, la impermeabilización por sí sola no resuelve el problema.

Por tanto, antes de recurrir al cemento y al jabón, lo recomendable es localizar el punto por el que entra el agua y comprobar el estado general del techo. Si solo se trata de pequeñas fisuras superficiales, este método tradicional puede ser una alternativa económica que merece conocerse.

No obstante, si las grietas son grandes, reaparecen después de cada lluvia o afectan a la estructura, lo prudente es recurrir a un albañil.