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Adiós a los suelos artificiales en los parques infantiles: Finlandia demuestra que esta alternativa mejora la salud de los niños

Durante estas últimas décadas hemos normalizado la idea de ver en nuestros parques suelos de caucho. Suelos coloridos, que amortiguaban caídas y rasguños en comparación con un suelo normal de baldosa. Un estudio francés revela que el caucho, a pesar de ser un material que absorbe impactos, no es el mejor para los pequeños. La solución pasa por el barro. El barro ayudará a entrenar el sistema inmune de los niños, lo que en el futuro les ayudará a luchar contra posibles alergias o enfermedades.

La tendencia a seguir en nuestras ciudades está siendo la de eliminar poco a poco puntos de naturaleza. La pérdida de biodiversidad y, por tanto, la pérdida de exposición por parte del humano a exponerse a ella, hace que nuestro sistema inmune sea más débil. La exposición de los menores de edad suele situarse en puntos como los parques infantiles y el patio del colegio.

Vahvistu, un estudio nacional finlandés está analizando la idea de volver a los patios más naturales. La intención es, a través de plantas, tierra y otros componentes naturales, mejorar la salud y el bienestar de los niños y ver si pueden prevenir alergias y otro tipo de enfermedades inmunológicas. La idea en sí que propone el estudio se basa en el contacto de los niños con la biodiversidad, exponiéndolos a microbios ambientales que les ayuden a entrenar y equilibrar su sistema inmune.

Entrenamiento

La importancia de este entrenamiento recae en que el sistema inmune en la infancia necesita ejercitarse como un músculo. El ejercicio de este músculo pasa por la exposición a microbios del entorno. La investigación finlandesa ha encontrado una relación directa entre la exposición a estos microbios y la reducción de posibles alergias. Otro de los peligros es la dermatitis atópica, la cual puede verse mermada por este tipo de entrenamiento, ya que este acelera el proceso de maduración del sistema inmune.

La ausencia de esta exposición puede acarrear situaciones donde el sistema inmune cometa errores atacando al polen, al pelo de gato y otros tejidos del propio cuerpo.

Ya en 2020, el mismo equipo de investigación comprobó que enriqueciendo la arena de los areneros infantiles con microbiota se podía prevenir el desequilibrio del sistema inmune en niños. El descubrimiento demostró que no hace falta un procedimiento sanitario complejo para proteger la salud inmunológica de los más pequeños.