Sabemos dónde ha comido Cristina Pedroche en Asturias: el restaurante de Peruyes donde ha probado «el mejor arroz con pitu»
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Cristina Pedroche ya ha regresado de su escapada por Asturias, pero antes de marcharse dejó una pista gastronómica que los amantes de la buena mesa no han tardado en seguir. La presentadora compartió un carrusel de fotografías en Instagram en el que aparecía disfrutando de una comida muy asturiana y, aunque las imágenes permitían hacerse una idea bastante clara de lo que llegó a la mesa, había un detalle que llamaba especialmente la atención: el lugar elegido. Pedroche hizo parada en El Molín de Mingo, un restaurante situado en Peruyes, en el entorno de Cangas de Onís, donde la cocina asturiana se encuentra con una mirada más contemporánea sin perder de vista el producto y las recetas de siempre. Y el festín, a juzgar por las fotografías, fue considerable.
Una parada gastronómica en pleno corazón de Asturias
Hay restaurantes a los que se llega fácilmente y otros que forman parte de la recompensa del propio viaje. El Molín de Mingo pertenece a los segundos. Situado en un entorno rural de la zona de Cangas de Onís, en las inmediaciones de Peruyes y junto al río Zardón, el restaurante se encuentra rodeado de naturaleza y alejado del bullicio de las grandes ciudades. Precisamente ese carácter de refugio gastronómico es parte de su encanto.
La propuesta está capitaneada por Dulce Martínez y apuesta por una cocina asturiana reconocible, basada en el producto y en la tradición, pero con espacio para introducir técnicas y combinaciones más actuales. No es casualidad que la Guía Repsol lo describa como un espacio de cocina tradicional asturiana en el que conviven platos tan representativos como la fabada, los tortos o el arroz con pitu de caleya con propuestas más creativas.
Croquetas, puerro braseado y una fabada que pedía a gritos Asturias
La comida comenzaba con unas croquetas caseras, uno de esos platos que parecen sencillos hasta que llegan a la mesa y se convierten en uno de los grandes protagonistas. Pedroche ya ha demostrado en otras ocasiones que tiene debilidad por ellas y, en esta ocasión, también han formado parte del festín.
Después llegaba una propuesta algo más vegetal: puerro braseado con pil-pil y huevo poché, una combinación que resume bastante bien esa manera de entender la cocina del restaurante. Producto reconocible, elaboración cuidada y una presentación que se aleja de la cocina más puramente tradicional sin renunciar a ella.
Y entonces sí: fabada asturiana. Porque hay viajes al Principado que prácticamente exigen sentarse delante de un plato de fabes. La receta más emblemática de la gastronomía asturiana también tuvo su momento en la mesa de Pedroche, que parece haber aprovechado la visita para recuperar algunos de esos sabores que uno asocia inmediatamente con la región.
Pero el plato que se ha llevado todos los titulares es el arroz con pitu
Entre todas las fotografías hay un plato que parece haber ganado por goleada. El arroz con pitu de caleya es una de las grandes especialidades de El Molín de Mingo y también una de las elaboraciones que más fama le han dado al restaurante.
De hecho, la Guía Repsol lo señala como uno de sus platos icónicos, mientras que el establecimiento ha sido reconocido con un Sol Repsol. Pedroche lo tiene claro. O, al menos, así lo ha dejado escrito sobre las imágenes: «el mejor arroz con pitu».
El pitu de caleya hace referencia al pollo criado en libertad, una carne más intensa y sabrosa que protagoniza uno de los grandes platos tradicionales asturianos.
En El Molín de Mingo se convierte en un arroz que ha trascendido la categoría de plato típico para convertirse prácticamente en la tarjeta de presentación de la casa. Tanto es así que la elaboración ya había llamado anteriormente la atención de Dabiz Muñoz durante una visita junto a Pedroche.
Del tomate asturiano al tartar de sandía
Pero la comida no se quedó en los grandes clásicos. En la mesa también aparecieron propuestas más frescas, como el tomate asturiano y tartar de sandía, una combinación que introduce un contrapunto ligero dentro de un menú marcado por la contundencia de la cocina del Principado.
También probaron la tortu de maíz con queso Afuega’l Pitu y trufa rallada, otro plato que juega directamente con dos de los grandes productos de la despensa asturiana.
El tortu, elaborado a base de harina de maíz, es uno de los bocados tradicionales de la región, mientras que el Afuega’l Pitu aporta ese carácter tan reconocible de los quesos asturianos. Aquí aparece la trufa como elemento contemporáneo, elevando un plato de raíces populares.
La sucesión continuaba con una albóndiga de bonito con manitas de cerdo, una combinación que vuelve a demostrar que la propuesta de El Molín de Mingo no se limita a reproducir recetas tradicionales, sino que busca reinterpretar productos y sabores del entorno.
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