Madonna compra la mansión de Angelina Jolie en Los Ángeles por 19,5 millones de euros
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Madonna acaba de convertirse en la nueva propietaria de una de las mansiones con más historia de Hollywood. La cantante ha comprado por 22 millones de dólares, unos 19,5 millones de euros, la espectacular residencia que Angelina Jolie puso a la venta el pasado mes de mayo en el exclusivo barrio de Los Feliz, en Los Ángeles. La operación tiene además un curioso detalle: Madonna no llegó a visitar personalmente la vivienda antes de cerrar la compra. Por problemas de agenda, delegó en miembros de su equipo, que recorrieron la propiedad y le enviaron un vídeo. La residencia, construida en 1913 y vinculada durante décadas al legendario director Cecil B. DeMille, cambia así de estrella propietaria justo cuando Jolie cumple su intención de abandonar definitivamente Los Ángeles.
De Angelina Jolie a Madonna
Angelina Jolie adquirió la vivienda en 2017, un año después de solicitar el divorcio de Brad Pitt. Pagó entonces 24,5 millones de dólares por una propiedad que había pertenecido a Cecil B. DeMille, uno de los grandes nombres del Hollywood clásico y director de películas como Los diez mandamientos, Sansón y Dalila y Rey de Reyes.
La actriz decidió ponerla a la venta en mayo de este año por 29,85 millones de dólares, alrededor de 26,6 millones de euros. Finalmente, la operación se ha cerrado por 22 millones de dólares, unos 19,5 millones de euros, una rebaja considerable respecto al precio inicial. Para Jolie, además, la venta supone prácticamente cerrar una etapa vinculada a Los Ángeles.
La salida de la actriz de la ciudad coincide con la mayoría de edad de sus dos hijos menores, los mellizos Knox y Vivienne, que cumplieron 18 años el pasado julio. Jolie había explicado anteriormente que permanecía en Los Ángeles por cuestiones relacionadas con su familia y que, una vez sus hijos fueran adultos, quería poder marcharse y pasar más tiempo fuera de Estados Unidos.

Una mansión de más de 8.000 metros cuadrados
La nueva casa de Madonna no es una propiedad cualquiera. La finca ocupa unos 8.093 metros cuadrados y la residencia principal supera los 1.000 metros cuadrados construidos. En su interior hay seis dormitorios y diez baños, además de espacios destinados al ocio y al descanso.
Entre sus estancias destacan una biblioteca, un gimnasio, varias chimeneas, una bodega y una suite principal con terraza y zona de estar propia. La propiedad dispone también de una casa de invitados, una casa junto a la piscina, garaje y una garita de seguridad.
Uno de sus grandes atractivos son las vistas. Desde la finca se contempla buena parte de Hollywood Hills y el Observatorio Griffith, uno de los lugares más reconocibles del paisaje de Los Ángeles.

Una casa con historia de Hollywood
La vivienda fue diseñada por el arquitecto B. Cooper Corbett y construida en 1913. Tres años después fue adquirida por Cecil B. DeMille, que terminó ampliando su dominio en la zona con la compra de la propiedad vecina, que había pertenecido a Charlie Chaplin.
DeMille permaneció vinculado a la finca hasta su muerte en 1959. La propiedad conserva todavía numerosos elementos de aquella época, como los detalles arquitectónicos históricos, paneles de madera, puertas francesas arqueadas y diferentes espacios que mantienen el carácter de la residencia original.
El enclave tampoco es casual. La mansión se encuentra en Laughlin Park, una exclusiva zona cerrada de Los Feliz por la que han pasado numerosas celebridades de Hollywood. Entre sus antiguos residentes figuran nombres como Carole Lombard, Cary Grant, Ellen Pompeo o Kristen Stewart.

Madonna ni siquiera necesitó verla en persona
Uno de los detalles más llamativos de la operación es la forma en la que Madonna decidió comprarla. La cantante estaba interesada en la propiedad, pero su agenda le impedía desplazarse hasta Los Ángeles para conocerla personalmente. En su lugar, envió a miembros de su equipo para que inspeccionaran la mansión y grabaran un vídeo de la visita.
Después de recibir las imágenes, la artista habría tomado la decisión de seguir adelante con la operación y desembolsar 22 millones de dólares. Una compra multimillonaria resuelta, en buena medida, desde la distancia.
