Marta Ortega

Así es el Pazo de Aián de Marta Ortega: la finca gallega de 3 millones de euros con torreón, capilla y 16.000m²

Ayuntamiento de Cambre, Marta Ortega, Galicia
(Foto: Ayuntamiento de Cambre)
Marta Morales

Marta Ortega tiene en Galicia un refugio familiar que poco tiene que ver con una vivienda convencional. En Sigrás, dentro del municipio coruñés de Cambre, la presidenta no ejecutiva de Inditex disfruta junto a su marido, Carlos Torretta, y sus hijos de una propiedad histórica rodeada de naturaleza y protegida de las miradas indiscretas. Se trata del Pazo de Aián, un conjunto señorial cuya historia se remonta varios siglos atrás y que ocupa aproximadamente 16.000 metros cuadrados de terreno. La finca reúne varias construcciones, jardines, una capilla y diferentes elementos que conservan el carácter de los antiguos pazos gallegos.

Una propiedad que llegó a costar cinco millones

Cuando salió al mercado, Aián tenía un precio de partida de cinco millones de euros. La propiedad permaneció durante años a la venta y, finalmente, Marta Ortega habría cerrado la operación en unos tres millones de euros en 2022, según las informaciones publicadas entonces. Por el momento, no existe una tasación pública actualizada que permita saber cuánto vale exactamente el pazo en 2026. Por eso, los cinco millones no deben considerarse su valor actual, sino el precio por el que llegó a anunciarse. Del mismo modo, los tres millones corresponden al importe estimado de la compraventa, no a una valoración reciente.

Aun así, sus dimensiones y características hacen que sea una propiedad extraordinariamente singular. No se trata únicamente de una gran vivienda, sino de un conjunto histórico completo con alrededor de 1.500 metros cuadrados construidos repartidos entre tres edificios.

Ayuntamiento de Cambre, Marta Ortega, Galicia
(Foto: Ayuntamiento de Cambre)

La casa principal tiene 1.000 metros cuadrados

El corazón de la finca es la residencia principal. La construcción dispone de unos 1.000 metros cuadrados distribuidos en tres plantas y está levantada en piedra, con una arquitectura en la que conviven elementos neoclásicos y rasgos de la tradición constructiva gallega.

En su interior se distribuyen diez dormitorios, además de varios cuartos de baño, comedor y dos grandes salones. La amplitud de la vivienda permite organizar diferentes ambientes dentro de la propia casa, algo especialmente útil cuando la familia pasa allí temporadas de descanso.

Uno de los elementos más llamativos es el torreón, que sobresale de la construcción y le proporciona buena parte de su personalidad. La casa cuenta también con un desván y conserva distintos elementos arquitectónicos vinculados a su pasado.

La propiedad fue objeto de obras de rehabilitación y mejora de la habitabilidad en 2023. Los trabajos se realizaron teniendo en cuenta el carácter patrimonial de determinadas zonas del inmueble, que debían ser especialmente protegidas.

Una segunda casa para los invitados

El pazo no termina en la vivienda principal. Dentro de la finca existe una construcción independiente conocida como Casa del Jardín, de aproximadamente 300 metros cuadrados distribuidos en dos plantas.

Esta segunda residencia permite alojar a invitados dentro del recinto sin necesidad de que ocupen las estancias de la casa familiar. El conjunto se completa con una tercera edificación, de unos 200 metros cuadrados, que estuvo destinada históricamente a los caseros y al personal encargado del mantenimiento de la propiedad.

Es una distribución característica de las grandes propiedades señoriales, donde las diferentes funciones quedaban separadas dentro de una misma finca.

Ayuntamiento de Cambre, Marta Ortega, Galicia
(Foto: Ayuntamiento de Cambre)

Jardines, capilla y un muro que garantiza la privacidad

Uno de los mayores atractivos de Aián está fuera de las casas. Los 16.000 metros cuadrados de terreno incluyen una importante masa de vegetación, árboles, jardines, huerto y un estanque. Todo el recinto está delimitado por un muro de piedra, que contribuye a mantener la privacidad de sus propietarios.

También forma parte del conjunto una capilla de influencia neorrománica, además de otros elementos tradicionales como una fuente de piedra y un cruceiro.

La arquitectura y el entorno explican que el Pazo de Aián tenga una personalidad muy distinta a la de una mansión moderna. Aquí el principal atractivo no está en los acabados ostentosos, sino en la historia, las dimensiones de la finca, la privacidad y la conservación de su arquitectura tradicional.