La trágica muerte de Jorge Bascones, marido de Syliane de Vilallonga
Jorge Bascones ha fallecido este viernes en Port d’Andratx como consecuencia de una caída accidental en las escaleras de su casa. Los servicios de urgencias se trasladaron rápidamente a su domicilio, pero, tras intentar reanimarle, solo pudieron certificar su fallecimiento. Según ha informado ‘Diario de Mallorca’, las autoridades no advierten que circunstancias extrañas hayan motivado su deceso.
El pintor saltó a la prensa rosa como consecuencia de su romance con Syliane de Vilalonga con la que contrajo matrimonio en agosto de 2005. Ella antes había estado casada durante 25 años con José Luis de Villalonga, biógrafo del rey Juan Carlos, y desde entonces se convirtió en una habitual de la crónica social de Mallorca, donde gozaban de gran popularidad.
Lo último en Cool
-
Las lágrimas de Luna Serrat al ver a Dani Ceballos volver al Betis nueve años después y con sus dos hijas recién nacidas
-
Arturo Pérez-Reverte: «La Europa actual se está haciendo no en base al pasado de Europa que nos une, sino en base a un futuro ideal que quieren conseguir»
-
Carlos III blinda el palacio de Buckingham ante la amenaza de un posible ataque ruso: «Los sistemas están anticuados»
-
Así será el primer día de la princesa Leonor en la universidad: paella, yincana y un concierto del hijo de Aitana Sánchez-Gijón
-
Ya es oficial: un fracaso de taquilla de ciencia ficción se convierte en un gigantesco éxito de streaming en Amazon
Últimas noticias
-
Marruecos: ¡paga lo que destrozas!
-
Un ministro marroquí reclama de nuevo Ceuta y Melilla: «No retrocederemos ni un sólo palmo»
-
El Rey Juan Carlos planteó a EEUU en 1979 la posibilidad de entregar Melilla a Marruecos
-
El significado del proverbio chino «si quieres ser feliz durante una semana, cásate; si quieres ser feliz un mes, mata a un cerdo; si quieres ser feliz toda la vida planta un jardín»
-
Los ceutíes se echan a la calle para exigir la salida de la ONG del edificio cedido por el Gobierno y destapado por OKDIARIO: «¡Fuera, sinvergüenzas!»