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Robert De Niro, 83 años: «A los 40 decidí tomar como referencia a los bailarines: ellos trabajan, practican y ejercitan»

Robert De Niro es uno de los actores más famosos de su generación

El artista hace ejercicio de forma periódica y lleva una alimentación saludable

Tiene siete hijos y su familia ocupa un papel importante en su día a día

Robert De Niro es uno de los rostros más reconocibles de Hollywood. Su trayectoria está marcada por interpretaciones memorables, transformaciones físicas y una dedicación al oficio que le ha permitido afrontar personajes muy distintos.

En una entrevista con BBC Radio 2, el protagonista de Taxi Driver explicó cómo organiza sus entrenamientos y qué le llevó a adoptar una disciplina física que ha mantenido a lo largo del tiempo. Lejos de defender un modelo basado en la exigencia extrema, el intérprete apuesta por la regularidad y por adaptar la actividad física a las necesidades de cada momento.

La lección que aprendió de los bailarines

«Para mí, la clave del ejercicio es la constancia. No se trata de hacerlo de vez en cuando, sino de mantener la regularidad», explicó De Niro durante la conversación con la emisora británica.

Cuando le preguntaron si siempre había tenido esa mentalidad, el neoyorquino situó el cambio en una etapa concreta de su vida. «Al cumplir los 40 decidí tomar como referencia a los bailarines: ellos trabajan, practican y ejercitan», recordó.

La comparación no resulta casual. Los bailarines necesitan conservar la fuerza, la coordinación, la movilidad y la resistencia para desarrollar su trabajo, unas cualidades que también pueden resultar útiles para cualquier persona que quiera mantenerse físicamente activa con el paso de los años.

El actor tampoco plantea el entrenamiento como una obligación que deba imponerse de manera rígida. Su planteamiento pasa por encontrar una dinámica compatible con el resto de responsabilidades y mantenerla siempre que sea posible. La disciplina, en su caso, no significa entrenar siempre de la misma manera, sino procurar no abandonar el hábito.

Una rutina que se adapta al trabajo

Robert De Niro también explicó que no sigue un calendario idéntico todas las semanas. La frecuencia de sus entrenamientos cambia en función de sus compromisos profesionales y de las exigencias de cada proyecto. «¿Cuántas veces a la semana? Tres, o tal vez cinco o seis, o incluso puedo hacerlo diez días seguidos, depende de lo que esté haciendo profesionalmente en ese momento», señaló en la entrevista.

Robert De Niro en uno de sus proyectos. (Foto: EP)

Esta respuesta refleja una planificación flexible, alejada de la idea de que existe una única fórmula válida para mantenerse en forma. El actor puede concentrar varias sesiones en determinados periodos o reducir la frecuencia cuando su actividad profesional requiere otra organización.

Además, De Niro quiso dejar claro que no vive el ejercicio desde el fanatismo. No considera necesario convertir el entrenamiento en una obsesión, sino incorporarlo a las actividades habituales. «Hay que mantenerse físicamente activo y convertir el entrenamiento en parte de la rutina diaria», afirmó.

La importancia de estar en forma

La relación de Robert De Niro con el ejercicio también está vinculada a su profesión. A lo largo de su trayectoria, el intérprete ha protagonizado algunas de las transformaciones físicas más conocidas del cine contemporáneo. Su manera de abordar determinados personajes ha exigido cambios en su apariencia y una preparación específica, una muestra de la implicación con la que suele afrontar sus trabajos.

Películas como Toro salvaje, en la que dio vida al boxeador Jake LaMotta, evidenciaron hasta qué punto estaba dispuesto a modificar su físico cuando el papel lo requería. Aquella interpretación, dirigida por Martin Scorsese, se convirtió en uno de los trabajos más emblemáticos de su carrera y le valió el Óscar al mejor actor en 1981.

Esta preparación no responde únicamente a las exigencias de un personaje concreto. También refleja una manera de entender el trabajo que el actor ha desarrollado durante décadas: la importancia de prepararse antes de afrontar un reto y de mantener una disciplina que no dependa exclusivamente de los resultados inmediatos.

El tai chi, una forma de mantenerse activo

Entre las actividades físicas con las que se ha relacionado públicamente a Robert De Niro figura el tai chi, una disciplina de origen chino que combina movimientos lentos y controlados con atención a la postura, el equilibrio y la respiración.

A diferencia de otras modalidades de entrenamiento más intensas, el tai chi pone el acento en la coordinación y el control del movimiento. Su práctica puede contribuir a trabajar el equilibrio y la movilidad, aspectos especialmente relevantes a medida que avanza la edad.

La presencia de esta disciplina en la vida del actor encaja con su defensa de una actividad física, aunque no permite concluir que sea el único ejercicio que realiza. Su preparación ha incluido distintas modalidades y ha variado en función de sus necesidades profesionales.

A sus 83 años, Robert De Niro continúa siendo una figura destacada de la industria cinematográfica y mantiene una relación con el ejercicio marcada por la experiencia acumulada. Su reflexión no propone fórmulas milagrosas ni soluciones inmediatas.

El mensaje que ha compartido es más sencillo: empezar a cuidarse puede ser importante, pero mantener el hábito a lo largo del tiempo es lo que marca la diferencia. Una lección que, según explicó, aprendió observando a los bailarines cuando cumplió los 40 y que sigue formando parte de su manera de entender la preparación física.