Los otros escándalos legales de Diego Osorio
Desde que decidió instalarse en la Gran Manzana para iniciar una carrera como actor, las apariciones públicas en España de Diego Osorio (ex de Ana Boyer y Eugenia Silva entre muchas otras famosas) se cuentan con los dedos de una mano. Casi siempre se deja caer por la Mercedes Benz Fashion Week Madrid, donde aprovecha para codearse con la flor y nata patria que hace de la semana de la moda madrileña el punto de encuentro más vip. Sin embargo, este febrero declinó asistir y prefirió continuar con su particular ‘vie en rose’ neoyorquina, quizá para esquivar los problemas judiciales que le acechan desde hace un tiempo.
Al litigio que mantiene con José Antonio Primo de Rivera desde que Diego le disparara accidentalmente en una cacería, se suma más de un pleito con su comunidad de propietarios a la que debe varios miles de euros por el impago de cuotas. El joven empresario, que ahora sale con la hija de Bono (U2), es dueño de un piso de unos 120 metros cuadrados en la calle Lagasca, cuyos gastos lleva tiempo sin sufragar. Según figura en una sentencia de 2014, Osorio debía 4.322 euros a los que hay que sumar los intereses y las costas judiciales y según otro edicto de 2015, por otro procedimiento diferente, el aspirante a actor adeuda 2.486 euros en concepto de las cuotas impagadas entre diciembre de 2012 y enero de 2014.
LOOK se ha puesto en contacto con la comunidad de propietarios para tratar de averiguar en qué punto se encuentran ambos procedimientos, pero se muestran cautos. Confirman que están pendientes de las ejecuciones por impago de las sentencias y que siguen sin cobrar. El problema al que se enfrentan es que Diego Osorio no recibe ninguno de los burofax enviados a su domicilio familiar sito en la calle Serrano y que, por tanto, no hay manera de contactar con él. “Situación procesal de rebeldía”, se denomina en la sentencia al paradero desconocido de Osorio.
Por su parte, el abogado que defiende a la comunidad de propietarios asegura que el demandando acumula varios procedimientos abiertos por el impago de cuotas y que ya ha habido sentencias condenatorias, pero se reserva ofrecer más datos al respecto amparándose en el secreto profesional.
Entre tanto, los vecinos continúan litigando para cobrar las deudas. Según ha podido saber LOOK, Diego Osorio alquila de manera regular su inmueble por un precio que ronda los 3.500 euros mensuales, de ahí que una de las estrategias que hayan utilizado para recaudar lo que se les debe sea pedir al juzgado que retenga el dinero que los inquilinos pagan al joven. Unos inquilinos que tan pronto como conocen los problemas legales de su arrendador, deciden abandonar el precioso inmueble.
Sin manera posible de comunicarle los edictos judiciales, la batalla que libran los propietarios del edificio se antoja larga. Igual que la de José Antonio Primo de Rivera, otrora íntimo amigo de Osorio. En su caso, según informa la revista ‘Diez Minutos’, se ha pedido la subasta electrónica del piso sino prosperan los numerosos embargos que los abogados han solicitado contra él.
Lo último en Cool
-
La interesante reflexión de John Wayne, actor estadounidense: «El coraje es estar muerto de miedo, pero aun así tener el valor de ensillar»
-
El desayuno de Marta Sánchez para estar en forma a los 60 años: «Tomo dos cafés con leche, zumo, tostada de centeno con pavo y otra con mantequilla y mermelada»
-
El refugio al lado del mar de Marc Cucurella: un pueblo diminuto con gastronomía de lujo y vinos propios
-
Paz Padilla pide perdón de rodillas a Aramís Fuster: «Sé que hiciste lo que te ordenaron»
-
‘La casa de la pradera’ vuelve a Netflix: todo sobre la nueva versión de la mítica serie de los 70
Últimas noticias
-
Brasil – Noruega, en directo hoy: resultado, goles, mejores jugadas y última hora de los octavos de final del Mundial 2026
-
De la Fuente: «Lamine tiene que separar la ansiedad de la motivación»
-
Un incendio en Soneja obliga a evacuar a toda la población de Azuébar (Castellón) por la proximidad del fuego
-
Bélgica clama contra el indulto a Balogun: estudian medidas para impedirlo y «salvaguardar» el juego limpio
-
Sin rastro del sucesor del ayatolá Jameneí también en su funeral, al que sí asisten sus tres hermanos