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El chico de la foto de Victoria Federica que todos preguntan quién es: así es el ‘influencer’ favorito de los millonarios

La imagen no pestá pasando desapercibida. Victoria Federica ha compartido un post en el que aparece junto a uno de los personajes más reconocibles del nuevo universo del lujo internacional: Gstaad Guy. Ambos coincidieron en un evento relacionado con el mundo de la moda, la tradición y la alta sociedad, un ambiente en el que este peculiar creador de contenido se mueve con absoluta naturalidad. Pero, ¿quién es realmente este chico que se ha convertido en una figura habitual entre las grandes fortunas, las marcas de lujo y los círculos más exclusivos del mundo?

Detrás de Gstaad Guy está Mac Anabtawi, un joven británico nacido en Londres que transformó una broma privada en un fenómeno mundial. Su personaje nació como una sátira de la vida de la élite: los clubes privados, los viajes en avión privado, los hoteles imposibles, las estaciones de esquí más exclusivas y ese universo de privilegio que durante años parecía intocable.

(Foto: @vicmabor)

El nombre hace referencia a Gstaad, la localidad suiza considerada uno de los refugios favoritos de la aristocracia europea, empresarios y grandes fortunas internacionales. Allí encontró la inspiración para crear un personaje que exageraba, con mucho humor, los códigos de ese mundo.

Su estilo es inconfundible: acento británico, humor seco, ropa de lujo discreto y una obsesión por los pequeños detalles que definen a la alta sociedad. Sus vídeos muestran un universo donde los problemas pueden ser tan absurdos como no encontrar el champán adecuado, no saber qué chaqueta llevar a una cena exclusiva o discutir sobre cuál es el destino más correcto para unas vacaciones.

Lo más curioso de su éxito es que Gstaad Guy no se ríe de la élite desde fuera, sino desde dentro de sus propios códigos. Esa es precisamente la razón por la que ha conquistado a muchas de las personas que forman parte de ese mismo mundo que retrata. Su humor funciona porque quienes conocen ese ambiente reconocen las referencias. La sátira no es una crítica agresiva, sino una especie de espejo divertido en el que la propia élite se ve reflejada.