DECLARACIONES

Capucha, gafas de sol y cabeza gacha: Gabriela Guillén guarda silencio tras el episodio que terminó en Urgencias

Gabriela Guillén en Madrid. (Foto: Europa Press)
Gabriela Guillén en Madrid. (Foto: Europa Press)
Marta Menéndez
  • Marta Menéndez
  • Jefa de Corazón y Crónica Social en COOL. Periodista especializada en celebrities, televisión, moda y realeza, con experiencia en medios como Cadena SER, El Independiente y Diez Minutos. Actualmente cuento las historias detrás de los grandes nombres de la crónica social, con especial foco en actualidad, casas reales y televisión.

Gabriela Guillén ha reaparecido tras el episodio que terminó con ella en Urgencias. Con el rostro serio, cabizbaja y protegida por una capucha y unas gafas de sol que ocultaban prácticamente por completo sus ojos, la que fuera pareja de Bertín Osborne ha evitado entrar en detalles sobre lo ocurrido. Después de que un coche de la Policía Nacional y una ambulancia acudieran a su domicilio y de que posteriormente fuese trasladada al hospital Gregorio Marañón, Gabriela ha reaparecido ante las cámaras con un único mensaje: necesita tranquilidad. «Necesito estar tranquila, por favor. Si me dejáis os lo agradezco de verdad. Necesito estar tranquila», ha dicho en un hilo de voz ante las preguntas de la prensa.

La empresaria ha intentado mantener un perfil bajo durante su primera aparición tras lo sucedido. Con la cabeza ligeramente agachada y evitando mostrar los ojos, ha recorrido la calle sin detenerse demasiado ante los periodistas, que trataban de conocer cómo se encontraba y qué había ocurrido. Gabriela, sin embargo, ha dejado claro desde el primer momento que no tenía intención de pronunciarse sobre las circunstancias que rodearon su traslado al hospital Gregorio Marañón. «Lo siento, no voy a hablar nada. Muchas gracias», ha respondido inicialmente, antes de volver a pedir que respetasen su espacio.

Gabriela Guillén en Madrid. (Foto: Europa Press)
Gabriela Guillén en Madrid. (Foto: Europa Press)

Su aparición se produce después de una jornada que había generado una gran preocupación en su entorno. Las imágenes difundidas el día anterior mostraron a Gabriela abandonando su domicilio acompañada por sanitarios y siendo trasladada en ambulancia al hospital, donde permaneció varias horas en Urgencias. A su regreso, todavía con la pulsera hospitalaria y documentación médica, se la pudo ver visiblemente afectada y con dificultades para desplazarse, necesitando ayuda para llegar hasta su vivienda. Su entorno aseguró entonces que se encontraba estable y que necesitaba descansar y permanecer tranquila junto a su hijo.

Ahora, la propia Gabriela ha querido confirmar que se encuentra bien, aunque sin aportar ninguna explicación sobre lo sucedido. Ante la insistencia de los periodistas, ha llegado incluso a esbozar una pequeña sonrisa antes de responder: «Estoy bien». Una frase breve con la que ha tratado de tranquilizar después de la alarma generada por su traslado hospitalario, pero que no despeja las incógnitas sobre qué provocó aquel episodio ni por qué fue necesaria la intervención de los servicios sanitarios.

Gabriela Guillén siendo trasladada al hospital. (Foto: 'Y ahora Sonsoles')
Gabriela Guillén siendo trasladada al hospital. (Foto: ‘Y ahora Sonsoles’)

Desde que trascendieron las imágenes de la Policía Nacional y una ambulancia en el domicilio de Gabriela Guillén, varias informaciones han apuntado a diferentes circunstancias que podrían estar detrás de lo ocurrido. Una de ellas tiene que ver con una carta certificada que la empresaria habría recibido poco antes en su domicilio y cuyo contenido, según la información publicada estos días, estaría relacionado con un asunto laboral. Sin embargo, Gabriela no ha confirmado públicamente ni el contenido de esa carta ni que exista una relación entre la misiva y su paso por Urgencias, por lo que cualquier conexión entre ambos hechos debe mantenerse, por el momento, en el terreno de las informaciones no confirmadas.

También se ha puesto el foco en los problemas profesionales que Gabriela habría afrontado en los últimos meses, especialmente tras su participación en Supervivientes 2026. Durante su estancia en Honduras, la situación de su negocio de estética habría sufrido importantes cambios y, a su regreso, trascendieron problemas económicos y diferencias con su socia, que además pertenece a su entorno familiar. Algunas informaciones apuntaron incluso a una deuda cercana a los 60.000 euros y a acciones legales, aunque la empresaria tampoco ha confirmado que estas circunstancias tengan relación alguna con el episodio que terminó con su traslado al hospital.

Precisamente por eso, los periodistas han intentado averiguar si lo sucedido podía estar relacionado con su negocio. «Dicen que ha sido algo relacionado con tu negocio», le han planteado durante su encuentro con los medios. Gabriela ha preferido no responder y tampoco ha querido pronunciarse cuando le han preguntado directamente por su socia y por los problemas surgidos después de su paso por el concurso. Su silencio se ha mantenido incluso cuando las preguntas han abordado las posibles consecuencias de aquella situación profesional.

Gabriela Guillén con su hijo. (Foto: Europa Press)
Gabriela Guillén con su hijo. (Foto: Europa Press)

La empresaria tampoco ha querido entrar en cuestiones relacionadas con Bertín Osborne y el hijo que tienen en común. «¿No tiene nada que ver ni con el crío ni con Bertín?», le han preguntado los reporteros, sin obtener respuesta. Gabriela ha optado por no hacer ninguna aclaración sobre su vida personal y ha continuado caminando mientras pedía que se respetase su deseo de mantenerse al margen. Finalmente, ante las cámaras, ha vuelto a insistir en que se encuentra bien, aunque su actitud seria y la petición constante de tranquilidad han dejado claro que, al menos por ahora, no está dispuesta a explicar públicamente qué sucedió.