Los maquilladores expertos coinciden: a partir de los 55 lo mejor es «una sombra marrón a ras de pestañas»
El secreto está en elegir productos adecuados y aplicar el maquillaje de manera estratégica
El make up es una de las tendencias más destacadas para mujeres mayores de 40
También es importante prestar atención a zonas como el contorno de ojos, las cejas y los labios
Con el paso de los años, la piel cambia y también lo hacen nuestras necesidades a la hora de maquillarnos. A partir de los 55, es habitual notar una mayor sequedad, pequeñas líneas de expresión, pérdida de luminosidad o cambios en la textura del rostro. Lejos de ser un impedimento, estas transformaciones pueden convertirse en una oportunidad para adaptar la rutina y conseguir un resultado más favorecedor.
El secreto está en elegir productos adecuados y aplicar el maquillaje de manera estratégica. Con algunos sencillos trucos de maquillaje a partir de los 55, es posible realzar las facciones, aportar luz al rostro y conseguir una apariencia fresca, elegante y natural. El make up es una de las tendencias más destacadas para mujeres mayores de 40, ya que permite ajustar los productos y técnicas para resaltar la belleza madura y aportar un toque juvenil.
Cómo maquillarse a partir de los 55 años
Según la maquilladora Barbi Martos Beauty, el maquillaje tiene la capacidad de realzar la mirada, suavizar las líneas de expresión y devolver luminosidad a la piel. Puede convertirse en un gran aliado para potenciar la belleza a cualquier edad, especialmente cuando se utiliza para iluminar, definir y armonizar las facciones.
Después de los 55, conviene evitar las capas excesivas de producto y apostar por texturas ligeras, hidratantes y fáciles de trabajar que se adapten a una piel más madura.
También es importante prestar atención a zonas como el contorno de ojos, las cejas y los labios, que pueden ganar protagonismo con pequeños retoques. Y los expertos revelan un truco: una sombra marrón a ras de pestañas.
La clave para saber cómo maquillarse en la madurez está en respetar la textura natural de la piel y utilizar el color de forma estratégica para conseguir un rostro luminoso, descansado y favorecido.
Los mejores trucos de maquillaje para aplicar a partir de los 55
- Preparar la piel antes del maquillaje
Una buena preparación es fundamental para que el maquillaje quede uniforme y no se acumule en las líneas de expresión.
Paso a paso:
- Limpiar el rostro con un producto suave.
- Aplicar una crema hidratante adecuada para piel madura.
- Esperar unos minutos para que se absorba.
- Aplicar protector solar si el maquillaje se utiliza durante el día.
Consejo: una piel bien hidratada ayuda a conseguir un acabado más natural y luminoso.
- Elegir una base ligera y luminosa
Las bases demasiado densas pueden marcar las arrugas y hacer que el rostro parezca más pesado. Para un buen maquillaje para piel madura, es preferible elegir fórmulas ligeras y flexibles.
Paso a paso:
- Colocar pequeñas cantidades de base en frente, mejillas, nariz y barbilla.
- Extender desde el centro hacia el exterior.
- Difuminar con una esponja húmeda o una brocha suave.
- Añadir más producto únicamente donde sea necesario.
Consejo: no es necesario cubrir completamente todas las imperfecciones; un acabado natural suele resultar más favorecedor.

- Utilizar el corrector solo donde haga falta
El exceso de corrector debajo de los ojos puede acumularse en las líneas de expresión.
Paso a paso:
- Aplicar una pequeña cantidad en la zona más oscura de la ojera.
- Difuminar suavemente con el dedo anular o una brocha pequeña.
- Evitar cubrir todo el contorno con una capa gruesa.
Consejo: elegir un corrector hidratante y de textura ligera.
- Apostar por unas cejas naturales y definidas
Las cejas ayudan a estructurar el rostro y pueden aportar una apariencia más expresiva.
Paso a paso:
- Peinar las cejas hacia arriba.
- Rellenar los pequeños huecos con un lápiz o sombra de tono similar al cabello.
- Dibujar trazos finos, imitando el pelo.
- Fijar con un gel transparente o ligeramente coloreado.
Consejo: evitar unas cejas excesivamente oscuras o muy marcadas, ya que pueden endurecer las facciones.
- Dar luminosidad a los ojos
A partir de los 55, las sombras de tonos neutros pueden ser grandes aliadas para conseguir una mirada más abierta.
Paso a paso:
- Aplicar una sombra beige o ligeramente satinada en el párpado.
- Utilizar un tono marrón suave en la cuenca.
- Difuminar bien los bordes.
- Añadir un toque de luz en el lagrimal.
Consejo: los tonos champán, beige, rosa suave, topo y marrón pueden resultar muy favorecedores.
Aplicar el colorete en la zona adecuada
El rubor devuelve color y vitalidad al rostro.
Paso a paso:
- Sonreír ligeramente para localizar la zona de las mejillas.
- Aplicar el colorete un poco por encima de la parte más prominente.
- Difuminar hacia las sienes.
- Añadir producto gradualmente.
Consejo: los tonos melocotón, rosa cálido y coral suave pueden aportar un aspecto saludable.

Utilizar el iluminador con moderación
El iluminador puede aportar luminosidad, pero el exceso puede destacar la textura de la piel.
Paso a paso:
- Elegir una fórmula cremosa o de partículas muy finas.
- Aplicar una pequeña cantidad en la parte alta de los pómulos.
- Difuminar con los dedos o una brocha.
- Evitar zonas donde las líneas de expresión sean muy marcadas.
Consejo: luminosidad sutil suele resultar más elegante que un brillo intenso.
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