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Ni bótox ni rellenos: los trucos de maquillaje que ayudan a suavizar las arrugas de los labios

  • Rocío Álvarez
  • Periodista multimedia especializada en belleza, viajes y estilo de vida. Durante mis años de vida, la lectura se ha convertido en una compañera fiel y gracias a ella descubrí mi vocación: crear y transmitir a través de las palabras. Con esta convicción me matriculé para cursar Periodismo en la Carlos III y, después de años formándome, encuentro mi sitio en el mundo: COOL. ¿Mi ley de vida? Nunca desistas, porque el día que lo hagas siempre pensarás en lo que podría haber sido.

Los labios son una de las zonas del rostro donde antes se hacen visibles los signos del paso del tiempo. La pérdida progresiva de colágeno y elastina, la exposición solar acumulada, determinados gestos repetitivos e incluso hábitos como fumar favorecen la aparición de las pequeñas líneas verticales que rodean la boca, conocidas popularmente como código de barras. Aunque forman parte natural del envejecimiento, muchas mujeres buscan maneras de suavizar su apariencia sin recurrir necesariamente a tratamientos estéticos. Y ahí es donde el maquillaje se convierte en un gran aliado. La elección de los productos adecuados, una buena preparación de la piel y algunos trucos profesionales pueden marcar la diferencia entre unos labios que parecen más secos y envejecidos y una boca con un aspecto fresco, definido y favorecedor.

La preparación de los labios es tan importante como el maquillaje

Uno de los errores más habituales consiste en aplicar el pintalabios directamente sobre unos labios secos o deshidratados. Cuando existen pequeñas arrugas, cualquier textura demasiado seca o cualquier piel descamada hará que estas se vean todavía más.

Por eso, el primer paso siempre debe ser preparar la zona. Una exfoliación suave una o dos veces por semana ayuda a eliminar células muertas y a alisar la superficie de los labios. Después, la hidratación se vuelve imprescindible. Los labios no poseen glándulas sebáceas, por lo que tienden a deshidratarse con facilidad y necesitan cuidados específicos para mantenerse flexibles y confortables.

Aplicar un bálsamo nutritivo unos minutos antes del maquillaje permite que la piel se vea más lisa y que el color se distribuya de manera uniforme.

Labios. (Foto: Canva)

El perfilador, el gran secreto de unos labios más definidos

Durante años, el perfilador estuvo asociado a looks muy marcados y poco naturales. Sin embargo, hoy vuelve a ser uno de los productos favoritos de maquilladores y expertos en belleza por una razón muy sencilla: ayuda a controlar el contorno del labio y evita que el color se desplace hacia las arrugas.

La clave está en elegir un tono similar al color natural del labio o muy cercano al pintalabios que se vaya a utilizar. Dibujar suavemente el contorno permite redefinir la forma de la boca, especialmente cuando esta ha perdido nitidez con el paso de los años.

Además, rellenar ligeramente el interior de los labios con el propio perfilador crea una base que mejora la duración del color y aporta un acabado más uniforme.

Labios. (Foto: Canva)

Los acabados mate no siempre son la mejor opción

Durante mucho tiempo los labiales mate han dominado las tendencias de maquillaje, pero no son necesariamente los más favorecedores cuando existen arrugas alrededor de la boca.

Las fórmulas muy secas tienden a enfatizar la textura de la piel y a marcar aún más las líneas finas. En cambio, los acabados satinados, cremosos o ligeramente luminosos aportan un efecto óptico más rejuvenecedor porque reflejan la luz y generan sensación de volumen.

Esto no significa que haya que recurrir necesariamente a los brillos intensos. Un labial con una textura confortable y un acabado natural suele resultar mucho más favorecedor que uno completamente mate cuando el objetivo es suavizar las arrugas.

Labios. (Foto: Canva)

Los colores que más favorecen

El tono elegido también influye en el resultado final. Los colores excesivamente oscuros pueden endurecer las facciones y hacer que los labios parezcan más finos, mientras que los tonos demasiado claros pueden borrar definición.

Los rosas empolvados, los nude rosados, los tonos melocotón o los rojos de intensidad media suelen aportar frescura y luminosidad al rostro. Además, ayudan a que los labios parezcan más llenos visualmente.

Esto no significa renunciar a colores intensos. Un rojo bien aplicado puede resultar tremendamente elegante y rejuvenecedor. Lo importante es trabajar correctamente el contorno y optar por fórmulas hidratantes que no se acumulen en las líneas de expresión.

Labios. (Foto: Canva)

Cómo evitar que el pintalabios se acumule en las arrugas

Uno de los problemas más frecuentes es que el color termine desplazándose hacia las pequeñas líneas verticales que rodean la boca.

Para evitarlo, conviene aplicar una pequeña cantidad de corrector o prebase específica alrededor de los labios antes del maquillaje. Este gesto ayuda a crear una superficie más uniforme y actúa como barrera para que el producto permanezca en su sitio durante más tiempo.

También es recomendable utilizar poca cantidad de pintalabios e ir construyendo el color poco a poco. Las capas gruesas suelen desplazarse con más facilidad y terminan acumulándose en los pliegues de la piel.

Otro truco muy utilizado consiste en retirar el exceso de producto con un pañuelo de papel y reaplicar una capa ligera. De esta forma se consigue una mayor duración sin añadir peso al maquillaje.

Labios. (Foto: Canva)

El poder de la luz para crear volumen

Cuando hablamos de labios con arrugas, el objetivo no siempre es ocultarlas por completo. En muchas ocasiones basta con crear una ilusión óptica que aporte frescura y dimensión.

Un toque de brillo únicamente en el centro de los labios puede hacer que parezcan más voluminosos y jugosos. La luz se refleja en esa zona concreta y genera una sensación visual de mayor plenitud.

Del mismo modo, iluminar ligeramente el arco de Cupido, la zona central del labio superior, ayuda a definir la boca y a atraer la atención hacia los puntos más favorecedores del maquillaje.