Irene Rosales rompe a llorar en el coche y hace una petición
Irene Rosales, el ángel de la guarda incansable de Kiko Rivera
Irene Rosales habla: del último parte de Kiko Rivera a su conversación con Isabel Pantoja
Las pruebas que demuestran que Kiko Rivera “no está cumpliendo” con su recuperación tras el ictus
Kiko Rivera pierde en los tribunales y deberá pagar 150.000 euros
Irene Rosales no puede más. Está viviendo momentos de muchísima tensión. Expirado ya un mes de octubre para olvidar, noviembre no ha empezado mucho mejor. La andaluza utilizaba su cuenta de Instagram para grabar unas stories desde su coche. En ellas informaba a sus seguidores de que había tenido que parar el vehículo al sufrir un ataque de nervios. Desde que Kiko Rivera sufriera el ictus que puso en jaque su vida, su mujer se ha desdoblado y no cesa en el cuidado de su marido, pero hay más factores que contribuyen a que no esté pasando por un buen momento.
La mujer de Kiko Rivera ha grabado un mensaje entre sollozos: «He tenido que parar el coche un momentito porque me he puesto muy nerviosa. Tengo ahora misma una rabia y una impotencia…», comenzaba diciendo. «Tengo la prensa todos los días en la puerta de su casa. No voy a culpar porque no tienen culpa, hay noticias y tienen que estar ahí. Siempre que puedo les atiendo de una manera respetuosa, pero hoy…», proseguía. Y es que este 1 de noviembre, Irene Rosales ha querido ir al cementerio para llevar flores a sus padres, fallecidos ambos en febrero y noviembre de 2020.
A la sevillana le ha dolido tener que enfrentarse a las preguntas de los medios de comunicación al salir del camposanto: «Cada vez que voy salgo destrozada», ha dicho. Y es que estaba muy unida a sus progenitores, por lo que perder a los dos en tan poco espacio de tiempo fue un varapalo durísimo que en este día de los difuntos ha tenido que revivir. Es por eso que ha pedido -de manera muy educada- a la prensa, que no la sigan cuando acude al cementerio: «Un mínimo de intimidad se merece todo el mundo, incluida yo, a pesar de ser una persona pública. No puedo más», ha zanjado.
Estos mensajes de Irene Rosales llegan después de que la familia haya sacado fuerzas de flaqueza para realizar una divertida fiesta de Halloween. Tanto Irene como su marido han hecho esto para que sus dos hijas se lo pasen en grande en una noche donde los disfraces terroríficos son los auténticos protagonistas. También a través de su cuenta de Instagram mostraba cómo había quedado la decoración de su casa en Castilleja de la Cuesta.
La situación en el domicilio de Kiko e Irene es tensa. Son muchos los frentes abiertos, pero el que primordial es la recuperación del músico tras su infarto cerebral. Es precisamente esta la que se ha puesto en duda últimamente. Y es que Antonio Rossi desveló en El programa de Ana Rosa, que Kiko Rivera debía hacer ciertas labores de rehabilitación que no está llevando a cabo: «No está cumpliendo, a no ser que esté andando por la terraza de su casa, que sepamos tiene poca actividad… A no ser que esté saliendo a las ocho de la tarde, cuando no estén los compañeros de prensa», comentó.
Lo último en Actualidad
-
Sara Carbonero menciona a su padre por primera vez en años y sorprende con sus palabras: «Tengo suerte»
-
Máxima preocupación por el estado de salud de Carmen Sevilla tras las palabras de su hijo
-
«Atrevida y revolucionaria”: La Reina Letizia, bajo la lupa de estilo de los belgas
-
Se confirma el sexo del bebé de Rafa Nadal y Mery Perelló
-
Olga Moreno confirma su relación con Agustín Etienne: “Me hace feliz”
Últimas noticias
-
Rafa Jódar – Zverev en directo online | Resultado, última hora y cómo va el partido de Roland Garros 2026 hoy en vivo
-
Sánchez exige al Tribunal Constitucional que mantenga la derogada y sectaria Ley de Memoria de Baleares
-
‘Toy Story 5’ ficha a la mayor estrella de la música para su canción principal: un valor seguro para los Oscar
-
De ex de Lando Norris a protagonista junto a Maxi Iglesias: así es Margarida Corceiro
-
Después de años luchando contra los jabalíes en Barcelona los expertos confirman que una «receta casera» es la mejor solución y la más barata al problema