Comunidad Valenciana
TRANSPORTES

Trenes de segunda mano y líneas inconclusas: así el desastre ferroviario del Gobierno en Valencia

Envían a Valencia vagones con más de 20 años de uso mientras los nuevos se destinan a Barcelona y Madrid

La línea C3 de cercanías está paralizada desde la DANA lo que genera problemas de movilidad a más de 33.000 personas

Trenes de segunda mano, con 20 años de antigüedad, reciclados y ya utilizados en otras partes de España para renovar las seis líneas de cercanías de las que tres tienen tramos cortados, y sufren en su conjunto una enorme caída de pasajeros, un plan de actuación que tenía que haber concluido en 2025 y del que solo se ha realizado algo más del 50%. Este es el boceto del desastre ferroviario del Gobierno de Pedro Sánchez y su ministro de Transportes, Óscar Puente, en Valencia. Una situación que toma una especial importancia tras la catástrofe ferroviaria de Urda.

Las quejas por la gestión de Óscar Puente hacia la Comunidad Valenciana vienen de lejos. En concreto, uno de los agravios que en la Comunidad Valenciana no perdonan al Gobierno es que el Ministerio de Transportes destinara a la red de cercanías valencianas un total de 41 trenes de segunda mano procedentes de Madrid y con una antigüedad entre los 20 y los 23 años. Máxime cuando los trenes nuevos se construyeron en la propia Comunidad Valenciana y se destinaron a Madrid y Barcelona.

La Generalitat Valenciana ha llegado a considerar estos hechos «impresentables». Porque mientras el Gobierno está fabricando los trenes nuevos para Madrid y Barcelona en la Comunidad Valenciana, esta última solo recibe vagones viejos, que le son entregados como solución tras pasar por un acondicionado de chapa y pintura.

Por lo que respecta también a los trenes de cercanías, un total de tres de las seis líneas tienen tramos cortados. En el caso de la C3, desde la DANA. Las obras de la misma corresponden al Ministerio. Hace exactamente dos años que ese tren no realiza el servicio entre Buñol y Utiel. Se trata de un tren a vía única y diésel, lo que lo convierte en un servicio muy mejorable. 

Los municipios de Utiel (11.663 habitantes), Requena (20.982 habitantes) y Siete Aguas (1.289 habitantes), que totalizan casi 34.000 habitantes, siguen con limitaciones de movilidad y dependen de que haya alternativas por carretera para poder desplazarse.

La reconstrucción de esta línea estatal sigue pendiente, pese a que se trata de una infraestructura esencial para la conexión de las comarcas del interior en la provincia de Valencia. A todo ello, se suma un déficit inversor por parte del Estado, porque se trata de una línea de vía única y tracción diésel. Por si faltaba algo, los trenes que antes llegaban a la Estación del Norte, en el centro de Valencia, ahora van a la Fuente de San Luis. De facto, un cambio en las conexiones para los usuarios. 

La C5 está en obras entre Caudiel y Sagunto. En sentido Caudiel, hay 11 paradas. La segunda es Sagunto y la última, Caudiel. Y cerrada la línea de media distancia entre Sagunto y Teruel. Está prevista la implementación de mejoras. Pero, en todo caso, están lejos de las expectativas. La línea va a continuar siendo de vía única. En el caso de la C2, el tramo entre Játiva y Mogente permanecerá cerrado hasta 2027 por obras que también afectarán a la media distancia.

Además, en la Comunidad Valenciana se ha producido una enorme caída de pasajeros. En concreto, según datos aportados por fuentes oficiales, de 10 millones de pasajeros: de 25 a 15. Desde la llegada de Sánchez al gobierno, el descenso de pasajeros se ha acentuado.

Frente a todos estos problemas, la Generalitat Valenciana concluyó el pasado junio el 100% de la reconstrucción de Metrovalencia tras la DANA. Los usuarios de esa red han experimentado un incremento del 50% en los últimos años.