Por qué tenemos hipo: qué lo causa y cómo quitarlo según la ciencia
Por qué tenemos hipo, qué lo causa, cuánto dura y los trucos científicamente respaldados para quitarlo. Todo lo que la ciencia sabe sobre este reflejo involuntario.
¿Qué causa el hipo y cómo solucionarlo?
Métodos para acabar con el hipo
Prevención y tratamiento del hipo crónico

Pocas molestias son tan imprevisibles como el hipo. Puede aparecer en mitad de una comida, después de un refresco bien frío o mientras estás hablando tranquilamente. Además de quedar un poco mal socialmente, es incómodo para quien lo padece. En algún momento todos nos hemos preguntado por qué ocurre, qué es lo que le provoca.
¿Qué es exactamente el hipo?
Se trata de un reflejo que tiene efectos en el diafragma de nuestro sistema respiratorio, que al contraerse por diferentes razones el aire entra muy rápido en los pulmones. A continuación, las cuerdas vocales se cierran de forma brusca y cortan el paso del aire. Ese cierre es el responsable del característico sonido que todos reconocemos al instante.
¿Cuáles son las causas?
Cuando ingerimos los alimentos demasiado deprisa no solo tragamos comida, también incorporamos una cantidad importante de aire. Ese aire favorece que el estómago se distienda más de lo habitual y puede estimular los nervios relacionados con el reflejo del hipo.
Algo parecido sucede después de una comida especialmente abundante. Al aumentar el volumen del estómago, también crece la presión sobre el diafragma. No siempre ocurre, pero esa presión adicional facilita que aparezcan las contracciones involuntarias responsables del episodio.
Las bebidas carbonatadas también tienen bastante protagonismo. El gas que contienen incrementa la distensión del estómago y explica por qué muchas personas empiezan a tener hipo poco después de terminar un refresco o una cerveza.
El alcohol puede actuar por varios mecanismos al mismo tiempo. Irrita el aparato digestivo, favorece la dilatación del estómago y suele consumirse junto a comidas copiosas, una combinación que aumenta las probabilidades de sufrir un episodio.
También existen situaciones mucho más cotidianas que pueden desencadenarlo. Beber una bebida helada inmediatamente después de tomar un alimento muy caliente, o hacerlo al revés, supone un cambio brusco de temperatura que, en algunas personas, basta para activar este reflejo.
Otros factores menos evidentes también pueden intervenir. Masticar chicle durante mucho tiempo, fumar o hablar mientras se come hace que entre más aire en el aparato digestivo. Incluso un ataque de risa o una emoción intensa pueden desencadenar un episodio.
Tipos de hipo y cuándo puede ser un problema
Lo normal es que el hipo desaparezca en pocos minutos. Incluso cuando dura algo más de lo habitual, sigue sin representar un motivo de preocupación en la inmensa mayoría de los casos. La situación cambia cuando persiste durante días.
Desde el punto de vista médico existen tres categorías bien diferenciadas:
• Hipo agudo: dura menos de 48 horas.
• Hipo persistente: continúa durante más de 48 horas.
• Hipo intratable: se mantiene durante más de un mes.
Siempre que el hipo supere las 48 horas es recomendable consultar con un profesional sanitario para averiguar qué lo está provocando.
Enfermedades que pueden provocar hipo persistente
Aunque muchas personas asocian automáticamente el hipo prolongado con enfermedades graves, la realidad es algo más matizada. El reflujo gastroesofágico es un buen ejemplo, así como otras patologías graves como lesiones en el cerebro o tumores.
Algunos trastornos metabólicos también pueden estar detrás del problema. La insuficiencia renal avanzada o determinadas alteraciones importantes en los niveles de electrolitos son ejemplos conocidos por los especialistas.
A ello se suma el efecto de ciertos medicamentos. Algunos corticoides, fármacos empleados en tratamientos oncológicos, sedantes o medicamentos utilizados en neurología pueden favorecer el desarrollo de hipo en determinadas personas.
Cómo quitar el hipo: qué dice la ciencia
Pocas molestias generan tantos remedios caseros como el hipo. Varias de las posibles soluciones buscan estimular el nervio vago o modificar temporalmente la actividad del diafragma para romper el reflejo que mantiene el hipo. Para casos de hipos duraderos, durante un par de días, es necesario valoración y tratamiento médicos.
Aguantar la respiración
Aguantando la respiración interrumpimos el circuito nervioso y hacemos posible que el diafragma retome su función normal.
Beber agua lentamente
Otro remedio clásico consiste en beber pequeños sorbos de agua sin prisas.
La deglución repetida parece estimular determinadas terminaciones nerviosas relacionadas con el nervio vago, lo que podría contribuir a frenar el episodio. 
Respirar dentro de una bolsa de papel
Hace años era una recomendación bastante habitual, ya que perseguía el mismo objetivo que aguantar la respiración: aumentar el dióxido de carbono inhalado. Tiene riesgos en personas con enfermedades respiratorias o cardiovasculares.
El famoso susto
La idea de sorprender a alguien para que se le quite el hipo forma parte del imaginario popular desde hace décadas. Sin embargo, los estudios disponibles no han encontrado pruebas que respalden esta práctica. Si en alguna ocasión parece dar resultado, lo más probable es que el episodio estuviera llegando a su fin de manera natural.
Hay un detalle que conviene tener presente: el hipo agudo suele desaparecer por sí solo. Eso hace muy complicado saber si un remedio concreto ha sido realmente eficaz o si, simplemente, coincidió con el final espontáneo del episodio.
Preguntas frecuentes sobre el hipo
¿Cuánto suele durar el hipo?
La mayor parte de los episodios terminan en cuestión de minutos. En ocasiones puede prolongarse durante algunas horas sin que eso signifique necesariamente que exista una enfermedad.
¿Los bebés tienen hipo por el mismo motivo?
El hipo es muy frecuente durante los primeros meses de vida. Suele aparecer después de las tomas y se relaciona tanto con la alimentación como con la inmadurez del sistema nervioso. En bebés sanos, lo habitual es que desaparezca sin necesidad de hacer nada.
¿Es peligroso tener hipo?
La mayor parte de los casos no, solo si se repite mucho, tiene otros síntomas o pasa de las 48 horas.
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