CIENCIA

Plantan miles de encinas en Valencia con fondos de la Unión Europea: 25 años después los arrancan para poner placas solares

bosque encinas Valencia
(Foto: Freepik)
Pedro Antolinos

La Asociación Naturalista de Ayora y Valle ha denunciado a la Guardia Civil la destrucción de un bosque de encinas que en el año 2000 fue repoblado en su día con fondos de la Unión Europea. En total se han talado más de treinta hectáreas de terreno que se destinarán al uso de placas solares. Consulta en este artículo todo lo que debes saber sobre la denuncia por la destrucción de un bosque de encinas en Valencia.

La noticia ha tenido lugar en Jalance, un municipio de poco menos de 1.000 habitantes que está situado en la comarca del Valle de Ayora, en el interior sur de la provincia de Valencia. Dentro de este emplazamiento, el paraje El Campichuelo del Campo entró dentro del programa de reforestación de tierras agrícolas financiado por la Unión Europea con el objetivo de repoblar más de 30 hectáreas de encinas.

Ahora, 26 años después, este paraje vuelve a ser noticia por la destrucción de este bosque de encinas que se está llevando a cabo para realizar una plantación de placas solares que abastecerán de energía a los vecinos de la zona. La zona hoy es propiedad de Promonrg Solar Fotovoltaica I, SL, y el objetivo de la empresa es realizar la plantación de un parque fotovoltaico, acabando con el bosque en el que en su día se puso el dinero de la Unión Europea.

Denuncian la tala del bosque de encinas

Según informa Las Provincias, la Asociación Naturalista de Ayora y Valle (ANAV) ha denunciado a la Guardia Civil la destrucción de este bosque de encinas de más de 30 hectáreas situado en el término municipal de Jalance, que en su día fue repoblado con los fondos de la Unión Europea y fue aprobado el pasado mes de noviembre pese a la oposición de la Dirección General de Medio Natural y Animal.

Como informó ANAV en un comunicado, destacan «la incoherencia» de que una nueva directriz de «emergencia climática» sea la que «lleve a su destrucción para implantar un mar de placas fotovoltaicas en una zona de alto valor ambiental de la Red Natura 2000 catalogada como Zona de Especial Protección para las Aves (ZEPA)».

«La promotora consiguió eliminar esta exigencia y esas parcelas están, también, siendo taladas y el conjunto de las parcelas repobladas en su día, cuenta actualmente con la calificación oficial de terreno forestal», informaron en un comunicado desde la Asociación Naturalista de Ayora y Valle, a la vez que dejaron claro que esto supone «un atropello medioambiental» la destrucción de un bosque «en vías de consolidación, principal y natural ecosistema terrestre de absorción del dióxido de carbono con la excusa de así reducir las emisiones de ese mismo gas gracias a proyectos de la llamada energía renovable como el que denunciamos».

La Dirección General de Medio Natural y Animal ya aseguró en el año 2023 que «la ejecución de la instalación propuesta conllevaría la pérdida de un encinar ya instaurado» y por ello pidió que varias parcelas quedaran eximidas de esta tala que ya copa portadas en toda España. De momento, pese a las denuncias, parece que esta destrucción seguirá adelante mientras estas asociaciones siguen haciendo fuerza para evitar que se arrase con 30 hectáreas de encinas que hace 26 años fueron repobladas con fondos de la Unión Europea.

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