Ciencia
Metales

El milagro que nadie ha visto venir: Indonesia adelanta a todo el mundo gracias a la crisis de suministro de aluminio

  • Naiara Philpotts
  • Editora formada en la Universidad de Buenos Aires, con posgrado en lectura crítica. Escribo sobre ciencia, tecnología y actualidad. Soy escritora de novelas y gran aficionada a la ciencia ficción.

En enero de 2020, Indonesia prohibió las exportaciones de níquel en bruto. Así, en tres años, el país pasó de ser un exportador de materia prima a ser el mayor productor mundial del mineral. En junio de 2023, aplicó la misma estrategia a la bauxita en bruto, una roca sedimentaria con un contenido de aluminio relativamente alto.

Al prohibir la exportación en bruto de la bauxita, el valor del procesamiento del aluminio quedaría en el país. En el primer año, la producción de aluminio creció un 162 %. Actualmente, el mercado mundial de aluminio acumula restricciones de suministro que sus principales productores no pueden resolver a corto plazo.

¿Por qué Indonesia prohibió las exportaciones de bauxita en 2023?

La lógica que usó el Gobierno de Indonesia fue la misma que con el níquel. Indonesia posee una materia prima de la que el mundo necesita más cada año, y exportarla en bruto implica ceder la mayor parte del valor a quien la transforma.

En 2023, el país era el sexto mayor productor mundial de bauxita y tenía las quintas mayores reservas del planeta, estimadas en 1.000 millones de toneladas y suficientes para más de cien años de extracción, según ING Think.

La prohibición de Indonesia entró en vigor el 10 de junio de 2023, durante la presidencia de Joko Widodo. Para ese entonces, había aplicado una medida similar sobre la bauxita en 2014 y la levantó en 2017. El veto de 2023 tenía un precedente para justificar la nueva medida, debido a la prohibición de exportación de mineral de níquel en bruto, aplicada en enero de 2020, lo que convirtió al país en el mayor productor global del mineral en tres años.

¿Qué cambió en la industria del aluminio de Indonesia tras la prohibición?

El impacto en la producción fue rápido. El aluminio producido en el país alcanzó los 3,9 millones de toneladas en 2023, frente a 1,4 millones en 2021, un crecimiento del 162 % en dos años, según datos del medio ya citado.

La capacidad instalada de refinado suma ya 4,3 millones de toneladas anuales, con proyectos en construcción que llevarían ese total a cerca de 9 millones de toneladas. La empresa estatal de aluminio Inalum produce actualmente 275.000 toneladas de aluminio primario al año.

El Ministro de Industria de la República de Indonesia, Agus Gumiwang Kartasasmita, anunció planes para llevar esa cifra hasta 600.000 toneladas en una primera fase, como parte de la estrategia gubernamental de largo plazo Visión Indonesia 2045, según Fastmarkets.

Para sostener la expansión de las refinerías, el gobierno autorizó en febrero de 2024 cuotas adicionales de extracción de 14 millones de toneladas de bauxita. Las exportaciones de aluminio del país crecieron un 56% en lo que va de 2026, con 1,4 millones de toneladas de nueva capacidad prevista para este año.

La crisis de suministro global y la estrategia de Indonesia en 2026

El mercado mundial de aluminio acumula restricciones que sus principales productores no pueden resolver de forma inmediata. China tiene su producción de aluminio primario cerca del límite autoimpuesto de 45 millones de toneladas anuales, lo que redujo sus exportaciones netas.

En Europa, la capacidad inactiva supera las 800.000 toneladas, ya que los precios de la electricidad hacen inviable la reactivación de fundiciones. Las exportaciones canadienses hacia Estados Unidos cayeron un 22 % interanual por las tensiones arancelarias.

ING Think proyecta un déficit de alrededor de 200.000 toneladas en el mercado global de aluminio para 2026, con el precio de referencia en Londres en torno a los 2.900 dólares por tonelada. Mientras tanto, Indonesia dispone de reservas abundantes, infraestructura de refinado en expansión y un sector exportador que ya registra crecimiento.