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Marruecos no se anda con chiquitas: pretende que el 60% de su agua potable proceda del mar antes del año 2030

  • Manuel Morera
  • Periodista y fundador del pódcast V9, el programa de F1 más escuchado de España. Universidad de Valencia y Radio 3. Anteriormente en ElDesmarque, Levante TV y Las Provincias.

Varios países como Estados Unidos (EE.UU.) se han lanzado a construir desalinizadoras, pero casi ninguno tiene un proyecto tan ambicioso como el que ha planteado Marruecos para extraer agua potable del Atlántico y del Mediterráneo.

Al parecer, nuestros vecinos africanos quieren que en 2030 el 60% del agua potable venga de agua marina desalinizada. Ahora ese porcentaje se sitúa en torno al 25%, así que el es descomunal.

De hecho, Marruecos deberá construir varias plantas desalinizadoras y no todas las consecuencias serán positivas. El objetivo es llegar hasta los 1.700 millones de metros cúbicos de agua potable procedente del mar al año.

Marruecos quiere extraer el 60% del agua potable que consume del mar

Desalar agua tiene varias aplicaciones y una de las más básicas es conseguir agua potable, especialmente en países como Marruecos, que suelen sufrir problemas de sequía.

La desalinización no sustituye por completo a los embalses, pero sí permite al menos abastecer ciudades costeras y dejar más agua continental para las zonas interiores.

De momento, Marruecos cuenta con 17 plantas desalinizadoras en funcionamiento, cuatro en construcción y nuevos proyectos previstos. Es decir, toda una combinación de suministro urbano, agricultura e industria.

Aun así el agua potable desalinizada del mar sigue teniendo un coste altísimo, por lo que esta iniciativa sólo tendrá sentido si se emplea en zonas muy concretas cerca de la costa.

Marruecos construirá una gran planta desalinizadora en Casablanca para tener agua potable

El pilar del proyecto de Marruecos es la nueva planta desalinizadora que construirá en Casablanca. El objetivo es que produzca 300 millones de metros cúbicos de agua al año entre consumo humano y posible uso agrícola.

La instalación estará en Sidi Rahal, en el área del Gran Casablanca, y funcionará con tecnología de ósmosis inversa. En este punto la inversión tiene sentido porque abastecerá, al menos, a 7,5 millones de personas.

De hecho, no sólo beneficiará a Casablanca, sino que el agua potable llegará a Settat, Berrechid, Bir Jdid y a otras regiones vecinas.

Cómo se construirá la nueva planta desalinizadora de Casablanca

La construcción y la operación de la planta se harán con un contrato de larga duración, con explotación y mantenimiento durante 27 años.

La inversión total ronda los 613 millones de euros, dentro de un esquema de colaboración público-privada donde el gobierno de Marruecos jugará un papel fundamental.

Eso sí, España también forma parte del proyecto desde el sector privado, tanto a nivel empresarial como financiero. Y es que el consorcio que impulsa el proyecto incluye a Acciona, Green of Africa y AfriquiaGaz.

El plan de Marruecos para extraer agua potable del mar no es tan bueno como parece

La gran ventaja de la desalación es que puede conseguir agua potable independientemente de la lluvia, pero todavía no es suficiente para solucionar los problemas de un país marcado por la sequía.

Hay que tener en cuenta que es un método extremadamente caro, especialmente por el consumo energético.

La solución que ha encontrado Marruecos es vincular la nueva planta de Casablanca con un parque eólico en  Bir Anzarane, de 360 MW, que destinará parte de su producción a la instalación.

Además, el impacto medioambiental es gigantesco, ya que las desalinizadoras generan salmuera, un residuo con alta concentración de sal muy difícil de gestionar sin dañar los ecosistemas marítimos.