Ciencia
Agricultura

Un investigador de la Universidad de Málaga revoluciona la agricultura y logra cultivos más resistentes a los hongos sin usar fungicidas

  • Manuel Morera
  • Periodista y fundador del pódcast V9, el programa de F1 más escuchado de España. Universidad de Valencia y Radio 3. Anteriormente en ElDesmarque, Levante TV y Las Provincias.

La agricultura española está usando cada vez más fungicidas y bactericidas para proteger a los cultivos de los hongos, pero es más necesario que nunca que lo logre usando el menor número de químicos posible.

En zonas como Andalucía ese reto es mayor debido al número de productores agrícolas dedicados a los tomates, los pepinos o los pimientos. Por ello, la investigación del científico Víctor José Carrión Bravo de la Universidad de Málaga (UMA) es un soplo de aire fresco.

El objetivo del investigador es aprovechar los microorganismos beneficiosos del suelo para reforzar la resistencia de las plantas frente a enfermedades y condiciones adversas.

El investigador de la UMA que revoluciona la agricultura con cultivos más resistentes

Víctor José Carrión Bravo pertenece al Departamento de Microbiología de la Universidad de Málaga y también forma parte del Instituto de Hortofruticultura Subtropical y Mediterránea La Mayora.

Su trabajo no se centra en añadir más productos químicos al campo, sino en entender mejor lo que ya ocurre bajo tierra. Parte de algo tan básico como que las plantas no crecen solas, sino que conviven con una comunidad de microorganismos que pueden influir en su salud, su desarrollo y su capacidad de resistir a enfermedades.

Por ello ha puesto el foco en las interacciones entre las plantas y los microorganismos. El objetivo es comprender cómo los microbiomas vegetales pueden ayudar a que los cultivos soporten mejor los ataques de patógenos y otras condiciones adversas.

De hecho, la UMA ha colocado su investigación entre los proyectos más ambiciosos para mejorar la horticultura intensiva de Andalucía. Y es que si consigue avanzar, podrían controlar las enfermedades fúngicas del suelo con un coste mucho menor.

Los microorganismos del suelo pueden luchar contra los hongos sin fungicidas

En casos muy concretos los hongos pueden aumentar la productividad agrícola, pero en la mayoría de producciones es una plaga muy dañina para el campo.

No sólo es que dañen las plantas, sino que los fungicidas cada vez son menos eficaces y la Unión Europea (UE) quiere reducir su uso en el campo. Eso obliga a los agricultores a buscar alternativas que funcionen sin mermar la productividad.

Esa solución puede pasar por la propuesta de Carrión, ya que se apoya completamente en la biodiversidad microbiana del suelo. Es decir, en identificar microorganismos beneficiosos y compuestos bioactivos capaces de actuar frente a los hongos que atacan los cultivos.

Para llegar hasta ahí, ha combinado metagenómica, bioinformática y microbiología. Para que nos entendamos, se ha dedicado a analizar el suelo, leer la información genética de sus comunidades microbianas y buscar qué organismos pueden ayudar a proteger la planta.

Los cultivos resistentes pueden transformar la agricultura andaluza

De momento el grueso de la investigación se ha desarrollado en el laboratorio, pero si se traslada al campo puede transformar la agricultura andaluza por completo.

Hay que tener en cuenta que la sanidad vegetal es uno de los pilares de la rentabilidad agraria, porque una enfermedad fúngica en el suelo puede reducir la productividad, complicar campañas y obligar a tratamientos costosos.
En cultivos como tomate, pepino o pimiento, mejorar la resistencia frente a enfermedades significa ganar margen en un sector que trabaja con mucha presión productiva.

Además, reducir la dependencia de fungicidas químicos encaja con las nuevas demandas regulatorias y de sostenibilidad.