Enorme conmoción entre los geólogos: desde 1996 la Antártida ha perdido una superficie de hielo más extensa que la Región de Murcia
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La Antártidaha perdido desde 1996 una superficie de hielo superior a la de la Región de Murcia, un retroceso que ha encendido las alarmas entre los geólogos. Aunque la mayor parte de su costa sigue siendo estable, algunos de sus glaciares más vulnerables continúan retrocediendo a un ritmo preocupante.
Un estudio internacional, liderado por glaciólogos de la Universidad de California en Irvine y publicado en Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS), ha elaborado el primer mapa circumpolar que documenta la evolución de la línea de apoyo del hielo antártico durante los últimos 30 años. Los resultados revelan que desde 1996 se han perdido 12.820 kilómetros cuadrados de hielo firme.
¿Por qué la Antártida ha perdido una superficie tan grande de hielo?
La clave del estudio se encuentra en la denominada línea de apoyo, el punto donde el hielo deja de descansar sobre el lecho rocoso y comienza a flotar sobre el océano. Se trata de uno de los principales indicadores utilizados por los científicos para medir la estabilidad de las grandes capas de hielo.
Según explica Eric Rignot, profesor de la Universidad de California en Irvine y autor principal de la investigación, esta es la primera vez que se consigue cartografiar de forma completa la evolución de esta línea en toda la Antártida a lo largo de tres décadas mediante datos obtenidos por satélite.
Los investigadores comprobaron que el retroceso no afecta por igual a todo el continente. Mientras que el 77 % de la costa antártica permanece prácticamente estable, el 23 % restante concentra la mayor parte de las pérdidas de hielo. En estas zonas más vulnerables el ritmo medio de retroceso alcanza los 442 kilómetros cuadrados al año.
Las áreas más afectadas se localizan en la Antártida Occidental y en la Península Antártica. Allí algunos glaciares han visto desplazarse su línea de apoyo entre 10 y 40 kilómetros desde mediados de la década de 1990.
Entre los casos más destacados figura el glaciar Smith, que ha registrado un retroceso de 42 kilómetros. También sobresale el glaciar Thwaites, conocido popularmente como el «glaciar del juicio final», cuya línea de apoyo ha retrocedido 26 kilómetros durante el mismo periodo.
¿Cómo afecta el retroceso del hielo en la Antártida?
La importancia de este fenómeno va mucho más allá de la superficie perdida. Las plataformas de hielo desempeñan una función esencial al actuar como un freno natural para los grandes glaciares del interior del continente.
Cuando la línea de apoyo retrocede, ese efecto de contención disminuye y el hielo avanza con mayor rapidez hacia el océano, donde termina desprendiéndose en forma de grandes icebergs. Este proceso contribuye al aumento del nivel del mar, uno de los efectos que más preocupa a la comunidad científica.
Los investigadores también detectaron un comportamiento inesperado en el noreste de la Península Antártica. En esa zona observaron un retroceso significativo de la línea de apoyo sin encontrar evidencias de la presencia de agua oceánica cálida, lo que apunta a que podrían intervenir otros mecanismos todavía desconocidos.
Aun así, los expertos recuerdan que la evolución del continente presenta ciertos contrastes. Aunque las zonas más vulnerables siguen perdiendo hielo, la Antártida ha ganado masa durante los tres últimos años gracias al incremento de las nevadas, favorecido por una mayor evaporación de los océanos y el aumento de las precipitaciones en forma de nieve.