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Economía verde

Colombia pone patas arriba la industria de la construcción: crea ladrillos ‘tipo Lego’ a base de plástico reciclado y fibras naturales

  • Naiara Philpotts
  • Editora formada en la Universidad de Buenos Aires, con posgrado en lectura crítica. Escribo sobre ciencia, tecnología y actualidad. Soy escritora de novelas y gran aficionada a la ciencia ficción.

En Colombia ha surgido un ladrillo ecológico que aspira a cambiar la manera de construir viviendas. Se llama Plock y es un bloque estructural diseñado para sustituir al ladrillo de arcilla tradicional con un impacto ambiental mucho menor. La empresa que lo fabrica trabaja en la ciudad de Cali.

El bloque se produce por completo con plástico reciclado y fibras naturales, según la Alcaldía de Santiago de Cali, ciudad donde la compañía concentra su producción. Su presentación pública se dio durante la Semana de la Biodiversidad de la ciudad, un evento dedicado a soluciones que reduzcan la presión sobre el medioambiente.

¿Qué es el ladrillo ecológico Plock creado en Colombia?

Plock es un sistema de mampostería modular que encaja sin necesidad de pega, estuco ni repello, un rasgo que lo aproxima a la lógica de las piezas que se ensamblan por encaje. Cada bloque combina plástico reciclado con fibras naturales, de forma que la obra avanza limpia y sin desperdicios. La meta declarada es atacar la contaminación plástica desde el propio sector de la construcción.

Al no requerir estuco ni repello (técnicas de la construcción tradicional con cemento), el muro queda terminado sin las capas de acabado que impone la construcción convencional, algo que recorta materiales y pasos de obra. El resultado es una pared lista con menos intervención y menos residuos sobre el terreno.

El bloque es hasta seis veces más liviano que uno convencional, una diferencia de peso que facilita el transporte y permite llevar material de obra a zonas remotas de difícil acceso. Esa liviandad no solo abarata la logística, también amplía las zonas donde resulta viable construir. Su instalación es rápida y sencilla, lo que reduce los tiempos de cada proyecto.

Un 97 % menos de huella de carbono frente al ladrillo de arcilla

La principal ventaja de Plock frente al ladrillo de arcilla es ambiental, y funciona como argumento central de sus creadores. La empresa sostiene que el bloque recorta de forma drástica las emisiones y el consumo de agua ligados a la fabricación de un muro.

«Este bloque viene para resolver el problema de contaminación por plástico al tiempo que logramos reducir la huella de carbono en un 97 % y la huella hídrica en un 90 %, en comparación con un ladrillo tradicional de arcilla», explicó Walter Muñoz, gerente de Green Solutions.

La Universidad del Valle validó la resistencia sísmica del bloque

El respaldo técnico llegó desde la Universidad del Valle, que sometió el material a estudios de sismorresistencia durante más de dos años antes de avalar su uso estructural. Ese proceso buscó comprobar que un bloque tan liviano soportara las exigencias de una construcción levantada en zona sísmica, la principal duda que suele rodear a un material de bajo peso.

Más allá del peso, el bloque es termoacústico y resiste los rayos ultravioleta, la humedad y el fuego. Se adapta a distintos usos dentro de una vivienda, desde la mampostería estructural y los cerramientos hasta las divisiones internas y los marcos de puertas y ventanas.

Green Solutions es una empresa radicada en Cali bajo la dirección de Walter Muñoz. Desde 2016 ha levantado más de 200 viviendas con este sistema, una trayectoria que le permitió presentar el bloque como una alternativa ya probada durante la Semana de la Biodiversidad de la ciudad.

«Desde el punto de vista social, este ladrillo, al ser tan liviano, puede llegar a los sitios más apartados del país donde vive la población más vulnerable y a nuestro litoral Pacífico, donde no hay vías de acceso y ya hemos llevado nuestros ladrillos a través de lanchas para hacer construcciones», añadió el ejecutivo.