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La ciencia no da crédito a lo que ocurre en varias ciudades de Andalucía: se están deformando y golpeando a la Península

Toma nota de lo que ocurre en varias ciudades de Andalucía

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  • Gemma Meca
  • Licenciada en Historia, máster en Periodismo y Comunicación Digital. Redactora en Ok Diario. Cuento historias, soy amante de los astros, sigo a la luna, los TT de Twitter y las tendencias en moda. Experta en noticias de consumo, lifestyle, recetas y Lotería de Navidad.

Se están deformando y golpeando a la Península, lo que ocurre en varias ciudades de Andalucía hace que la ciencia se quede en shock. Es hora de apostar por algunos elementos que pueden acabar siendo los que nos acompañará en estos días que tenemos por delante, un giro importante en estos días en los que realmente todo puede acabar siendo esencial. Es hora de saber qué puede pasar en este tipo de detalles que puede acabar siendo lo que nos marcará en estos días.

La ciencia no da crédito a lo que pasa en estas ciudades en las que realmente puede acabar siendo lo que nos marcará en estos días que tenemos por delante. Un giro radical que puede acabar siendo lo que nos acompañará en estos días en los que todo puede acabar siendo lo que nos acompañará en estos días que tenemos por delante. El futuro puede acabar siendo lo que nos dará en estos días que hasta la fecha no sabíamos que podríamos empezar a ver llegar, con ciertos elementos que pueden acabar generando más de una sorpresa.

Lo que ocurre en varias ciudades de Andalucía

Varias ciudades de Andalucía han despertado el interés de la ciencia, lo que nos espera es un cambio que puede acabar siendo lo que nos acompañará en estos días en los que cada detalle cuenta. Este futuro puede acabar siendo lo que nos acompañará en estos días en los que todo puede ser posible.

Este futuro que la ciencia nos explica nos dice algunos pequeños cambios que pueden acabar siendo los que nos marcarán de cerca. Sin duda alguna, habrá llegado el momento de apostar claramente por un cambio de tendencia que puede ser esencial.

Tocará empezar a tener con ciertos elementos que pueden acabar siendo esenciales en estos días que tenemos por delante. Con un cambio de tendencia que puede acabar siendo lo que nos acompañará en estos días que hasta la fecha no sabíamos.

Las placas tectónicas pueden acabar siendo las que nos acompañará en estos días en los que cada detalle cuenta. Con un giro radical que puede acabar siendo el que nos dará más de una sorpresa del todo inesperada en estos días en los que cada pequeño gesto cuenta.

Se están deformando y golpeando la península

Los expertos no dudan en darnos una serie de novedades que pueden acabar siendo lo que nos acompañará en estos días que hasta la fecha no sabíamos. Lo que pasa bajo el suelo de nuestro país puede cambiarlo todo, con ciertas novedades que, sin duda alguna, puede acabar siendo esencial.

Tal y como explican desde la web del Campus de la Universidad del País Vasco: «Las placas tectónicas pueden concebirse como grandes fragmentos móviles situados sobre la superficie terrestre. El desplazamiento continuo de estas placas genera esfuerzos significativos que se manifiestan en forma de deformación o de terremotos en sus límites. «La placa eurásica y la africana convergen a un ritmo de 4–6 mm al año. La frontera entre ambas es muy nítida tanto en el océano Atlántico como en la zona de Argelia, mientras que al sur de la península ibérica resulta mucho más difusa y compleja», explica Asier Madarieta, investigador de la Universidad del País Vasco/Euskal Herriko Unibertsitatea (EHU). En el Mediterráneo occidental, el dominio de Alborán determina integralmente la configuración de la frontera entre las placas eurásica y africana. Esta región se está desplazando hacia el oeste y favorece el desarrollo del arco activo de Gibraltar, conectando la cordillera Bética con la del Rif. «Hasta ahora no conocíamos con precisión la naturaleza de la frontera en esta zona, y continúa siendo objeto de debate cuáles son los procesos geodinámicos que tienen lugar allí», señala Madarieta. En un estudio encabezado por el investigador de la EHU, se han caracterizado los procesos dinámicos más relevantes que se desarrollan en esta frontera difusa entre las placas eurásica y africana: «Hemos analizado la relación entre la tensión de la corteza terrestre y la deformación superficial en el sector occidental del Mediterráneo, en la frontera entre ambas placas situadas entre la península ibérica y el noroeste de África», explica el investigador del Grupo de Investigación Procesos Hidro-Ambientales (IDH). Para ello, han calculado los campos de esfuerzo y deformación de la región «a partir de los datos de los terremotos registrados en los últimos años y de la información sobre la deformación obtenida mediante datos satelitales»».

Siguiendo con la misma explicación: «La comparación entre ambos aspectos permite comprender de manera más completa los procesos geodinámicos y tectónicos. En el estudio se han obtenido numerosos datos nuevos sobre la frontera entre las placas eurásica y africana, lo que ha permitido «una mejor definición». De este modo, «hemos podido determinar qué segmentos fronterizos están ya afectados por la colisión entre Eurasia y África y cuáles siguen condicionados por el desplazamiento hacia el oeste del arco de Gibraltar», explica el doctor Madarieta. «Los nuevos datos confirman que la península ibérica está girando en el sentido de las agujas del reloj», señala. «De los datos obtenidos se desprende que el arco de Gibraltar juega un papel importante en la frontera entre Eurasia y África. La deformación provocada por la colisión entre Eurasia y África al este del estrecho de Gibraltar es absorbida por la corteza del arco de Gibraltar, lo que impide que dichos esfuerzos se transmitan hacia la península ibérica. «En cambio, al oeste del estrecho se produce un choque directo entre Iberia (placa euroasiática) y la placa africana, lo que creemos que puede favorecer que los esfuerzos se transmitan hacia el suroeste de Iberia. Esto empujaría la península por dicha zona y provocaría su giro en sentido horario». Los campos de esfuerzo ofrecen información sobre los procesos geodinámicos, mientras que los de deformación muestran cómo responde y se deforma la superficie terrestre bajo dichos esfuerzos. «Sin embargo, no resulta sencillo identificar la estructura geológica particular que provoca esta deformación», puntualiza. Con los nuevos datos es posible acotar las zonas donde se encuentran —o podrían encontrarse— las fallas activas, es decir, aquellas estructuras capaces de generar terremotos. «En Iberia hay áreas donde se observa una deformación significativa o donde ocurren terremotos, pero desconocemos qué estructuras tectónicas están activas en dichos emplazamientos. Estos nuevos campos de esfuerzo y deformación nos indican hacia dónde debemos dirigirnos para buscar estas estructuras. De esta forma, podremos determinar qué tipos de pliegues y fallas existen, cómo se producirá su movimiento, qué tipo de terremotos pueden generar y qué magnitud podrían alcanzar»».