Ácido oxálico: qué es, propiedades, usos, aplicaciones y riesgos
Ácido oxálico qué es, propiedades, aplicaciones en limpieza y usos en la industria química.
Reacciones curiosas de algunos ácidos
Ácido benzoico, qué es
Alimentos alcalinos ácidos
El ácido oxálico tiene esa rara facultad de estar presente en cosas tan cotidianas como una ensalada y, al mismo tiempo, en el taller de un restaurador de antigüedades. Quienes han trabajado con él en cualquiera de sus facetas saben que es un compuesto peculiar. Si te fijas en la acedera, las espinacas o el ruibarbo, ese punto astringente y marcadamente ácido que te deja en la lengua proviene de ahí. En estado puro, sin embargo, se presenta como un polvo cristalino incoloro, inodoro y muy soluble en agua. Parece sal común. Engaña. Porque detrás de esa apariencia inofensiva hay un ácido orgánico dicarboxílico bastante peleón.
Un ácido sencillo
Es el más sencillo de su clase, compuesto por dos grupos carboxilo pegados directamente el uno al otro. Esa simplicidad molecular es justo la que le otorga una fuerza ácida superior a la del vinagre (ácido acético) o el limón (ácido cítrico).
Pero su verdadera baza química no es solo el pH. Es su voraz capacidad quelante. El oxalato siente una atracción casi magnética por los metales divalentes, como es el caso del hierro. Se une a ellos, los atrapa y transforma su comportamiento. A partir de esa reacción gira casi todo lo que este producto puede hacer por nosotros, y también lo que nos puede hacer a nosotros si no tenemos cuidado.
La función vegetal y el impacto en nuestra mesa
En la naturaleza nada ocurre porque sí. Las plantas no producen ácido oxálico por aburrimiento metabólico, sino para sobrevivir. Les sirve de escudo químico contra insectos y herbívoros, además de para deshacerse del exceso de calcio almacenado creando cristales de oxalato cálcico en sus tejidos.
¿Y qué pasa cuando nos comemos esas plantas? Pues depende de la frecuencia y de tu propia anatomía. Un cuerpo sano gestiona y expulsa estos compuestos sin despeinarse. Ahora bien, al combinarse con el calcio en el tubo digestivo, el ácido oxálico reduce la absorción de este mineral tan necesario.
Si además tienes cierta predisposición genética, esa unión puede derivar en los temidos cálculos renales. Un truco sencillo de cocina tradicional que funciona de maravilla: dar un hervor rápido a las verduras de hoja y tirar ese primer agua. Reduces la presencia del ácido drásticamente en cuestión de minutos.
La herramienta secreta en el taller y la industria
Fuera del ámbito nutricional, la cosa se pone interesante. Para cualquiera que recupere madera vieja, este compuesto es oro puro.
La madera sufre. Le afecta la humedad, los años y, sobre todo, el contacto con clavos o bisagras de hierro que se van oxidando con las décadas. Dejan unas manchas negras, feas y profundas que no salen ni lijando. Aquí es donde el ácido oxálico marca la diferencia.
En lugar de rascar hasta destrozar la veta, aplicas la solución y el ácido reduce el óxido férrico insoluble convirtiéndolo en sales solubles que te llevas con un aclarado de agua. El roble o el nogal recuperan su tono original intacto. Sin la agresividad de un ácido clorhídrico que terminaría destruyendo las fibras de celulosa.
Metalurgia, textiles y superficies delicadas
Esa misma destreza con el óxido se traslada directo a la limpieza de metales. Desoxida piezas de hierro sin necesidad de recurrir a maquinaria pesada. Limpio y directo.
- Textil y cuero: Elimina chorretones de tinta dura o marcas orgánicas en tejidos delicados antes del teñido.
- Mármoles y piedra: Remueve manchas calcáreas o cercos amarillentos que otros limpiadores ni rozan.
A menudo lo compras en la droguería bajo nombres comerciales genéricos, pero en la etiqueta el principio activo sigue siendo el mismo.
El aliado inesperado de la apicultura moderna
Pocos usos son tan fascinantes como el que le dan los apicultores. La Varroa destructor, un ácaro parásito diminuto pero letal, lleva décadas diezmando colmenas por todo el mundo. Combatirla sin contaminar la miel ha sido durante años un auténtico dolor de cabeza.
Ahí entró en juego el ácido oxálico. Aplicado por goteo disuelto en jarabe de azúcar o mediante sublimación térmica (evaporándolo con calor dentro de la caja), destruye al ácaro por contacto directo sin perjudicar seriamente a las abejas si se mide la dosis al milímetro.
Lo mejor de este método es que no deja residuos sintéticos ni en la cera ni en el producto final. Es una solución de origen natural para un problema biológico complejo. Aunque requiere pulso firmísimo: un exceso de dosis estresa a la reina o tumba a las obreras pecoreadoras.
Riesgos reales: la seguridad no es negociable
En concentraciones elevadas es fuertemente corrosivo. El polvo fino suspendido en el aire irrita los ojos y quema las vías respiratorias al instante, algo que conocen bien los apicultores cuando subliman en el campo sin la máscara adecuada. Si se absorbe a través de la piel o se ingiere por accidente, pasa a la sangre y secuestra el calcio plasmático, desencadenando cuadros de hipocalcemia y daños severos en los túbulos renales por cristalización masiva.
Sabiendo cómo actúa, respetando su toxicidad y entendiendo su química básica, este viejo conocido de la naturaleza se convierte en un recurso insustituible. Un compuesto sencillo, directo y tremendamente eficaz.
Temas:
- Química
Lo último en Ciencia
-
Una pesadilla climática acecha al Atlántico y ahora Europa empieza a preocuparse: la cuenta atrás ha comenzado
-
Ácido oxálico: qué es, propiedades, usos, aplicaciones y riesgos
-
En mitad del desierto de Atacama, hallan una montaña de 60.000 toneladas de ropa procedente de Europa que se puede ver desde el espacio
-
Alemania bate otro récord mundial construyendo el aerogenerador más alto del mundo: es más alto que la torre Eiffel y tendrá 3,8 MW de potencia nominal
-
Investigadores andaluces multiplican hasta por 26 la cantidad de compuestos saludables que los humanos podemos obtener de las microalgas
Últimas noticias
-
AEMET prevé nubes y chubascos aislados en Barcelona, con brumas matinales y viento flojo
-
Andalucía hoy: cielos nubosos y chubascos en el litoral, con vientos fuertes, según AEMET
-
Los expertos en climatización coinciden: el aire acondicionado puede dar calor sin disparar la factura pero sólo si lo ajustas de esta manera
-
Un español habla sobre la acampada de Sol y las redes estallan: «Creo que esto que los que se está haciendo en Madrid es algo que deberíamos haber hecho hace ya tiempo»
-
Marie Curie, premio Nobel de Química 1911: «En ninguna parte preferiría estar más que en mi laboratorio, manchando mi ropa y cobrando por jugar»