OkBaleares
Palma

Hoteles boutique y cruceros provocan una explosión de turismo de lujo en la ‘Milla de Oro’ de Palma

Ya se vuelven a formar colas para entrar en establecimientos de lujo como Louis Vuitton

No han dejado de venir, pero ahora ya abarrotan la conocida como Milla de Oro de Palma. Las tiendas de artículos de lujo del Paseo del Borne de Palma ya concentran colas de turistas para acceder a los establecimientos. La explosión se mantiene todos los días, con especial visibilidad los fines de semana.

El Paseo del Borne, conocido como la Milla de Oro de la capital balear porque concentra en apenas unos metros un gran número de tiendas de artículos de lujo, vive desde el inicio de este mes de mayo una auténtica explosión de turistas con gran capacidad adquisitiva, que asumen hacer cola para entrar en Louis Vuitton —como muestra la imagen obtenida por OKBALEARES— y que, de paso, llenan las espectaculares terrazas del paseo.

El Borne tiene una longitud muy escasa, de aproximadamente unos 200 metros. Esta emblemática avenida arbolada une la Plaça de la Reina, cerca del mar, con la Plaça del Rei Joan Carles I (Plaza de las Tortugas). Además, es unión con la conocida calle comercial Jaime III y la de Sant Feliu. Ambas con elegantes establecimientos para este perfil de turistas, además del residente.

La imagen muestra una incipiente cola ante las puertas de Louis Vuitton. La espera en la calle no es porque el establecimiento de lujo esté abarrotado. Coinciden pocos clientes al mismo tiempo en la tienda para dar a cada uno de ellos un trato de exclusividad personalizado. Sucede también en la vecina Relojería Alemana. Rolex, Sandro y Hugo Boss completan la oferta comercial de lujo. Todo ello, sin olvidar hoteles como Can Alomar o el hotel boutique Nivia.

La Milla de Oro palmesana se completa con otras ofertas para el visitante de gran poder adquisitivo: desde el confortable y tradicional Bar Bosch hasta propuestas culturales como el Casal Solleric, pasando por el mayor Zara de la isla con cuatro pisos de altura ubicado en un edificio histórico.

La explosión de este tipo de turistas se forma por la coincidencia de turismo de fin de semana, que prácticamente llena los caros hoteles boutique de la ciudad, con la cada vez más intensa llegada de turistas de cruceros.