Bilbao se engalana para la final, Palma permanece en silencio
Una pancarta de ánimo al Athletic luce desde hace días en el Ayuntamiento de Bilbao
Las calles de la capital vizcaína están repletas de símbolos del equipo
En Palma el inmovilismo es total, tanto a nivel de instituciones como del propio Mallorca
Mientras Bilbao se engalana para la final de Copa, Palma permanece en silencio. A menos de cuatro semanas para el partido de Sevilla la capital vizcaína está repleta de símbolos de ánimo hacia su equipo, incluida una gigantesca pancarta colocada en la fachada principal del Ayuntamiento. Aquí, en cambio, el inmovilismo es total, y no sólo a nivel de instituciones. El propio Real Mallorca ni siquiera ha hecho pública la fórmula mediante la cual sus abonados podrán adquirir las entradas.
Resulta difícil entender el porqué de este «pasotismo». La primera comunicación del club se produjo el pasado jueves tras la reunión con la Federación, pero fue muy etérea, con casi nada concreto salvo que se abrirá un plazo de preventa para los 20.728 abonados a finales de la semana que viene, sin más explicaciones. Ni de eso ni de las 6.500 plazas para viajar a Sevilla. ¿Dónde conseguirlas? ¿Cuándo saldrán a la venta? Todo son preguntas sin respuestas. Una actitud muy diferente a la de Moviment Mallorquinista, que ya tiene llenos varios aviones y un par de barcos, y que se ha movido por su cuenta.
En Bilbao, en cambio, la ciudad bulle como puede verse por las fotografías y el club ya tiene a 29.003 socios inscritos para el sorteo de las entradas. El contraste llama la atención. Mientras el Mallorca anuncia que «para finales de la próxima semana» publicará la fórmula para adquirirlas, el Athletic cierra el plazo para solicitarlas este mismo lunes, dentro de 24 horas, después de haberlo abierto el pasado miércoles seis de marzo.
Pese a que tendrán el mismo número de entradas que el Mallorca, 20.698, la previsión es que nada menos que 50.000 bilbaínos se desplacen a Sevilla. De hecho existen precedente: a la final del 2015 en el Camp Nou ante el Barcelona los aficionados del Athletic consiguieron nada menos que 50.000 entradas. Incluso así se quedaron fuera 20.000 que habían viajado sin localidad. En 2.009, en Valencia, se desplazaron 50.000, más de la mitad sin entrada.
¿Cómo harán para conseguir una entrada? Dado que llevan ya varias finales en los últimos años -aunque no ganan la Copa desde 1984- los seguidores del Athletic han desarrollado una gran habilidad para adquirir localidades: las que sobran en el otro club, las que reparte la Federación Española entre las federaciones territoriales, las de los patrocinadores, etc. Por ejemplo, los peñistas andaluces, que son bastantes, se movilizan con los clubes de allí, que reciben un par de entradas cada uno, para conseguirlas; los extremeños lo mismo; los levantinos igual. Aparte, claro, el mercado negro del vendo boli Bic y regalo entrada, por 200 euros. Todo vale para estar en La Cartuja el seis de abril.
Lo último en Deportes
-
Adiós a una leyenda del judo balear: muere Gabriel Sabater, maestro de generaciones y referente de la defensa personal
-
La Copa del Mundo llega a Palma: estará expuesta los días 29 y 30 de octubre en el vestíbulo del Ayuntamiento
-
El TUI Palma Marathon Mallorca que se celebra este domingo bate su récord de participación con más de 10.000 inscritos
-
El nuevo circuito internacional de la clase ORC 0 finalizará en la Copa del Rey Mapfre
-
Éxito de participación en el I Torneo de Golf Niehoff Baleares, que reúne a 44 jugadores en Son Vida
Últimas noticias
-
Cómo maquillar los ojos a los 50: trucos de experta y productos clave para levantar el párpado y rejuvenecer la mirada
-
Es oficial y está confirmado por el Gobierno: desde el 25 de diciembre se sumarán años cotizados para la jubilación
-
Confirmado por Hacienda: se permite a los mayores de 65 años donar su vivienda habitual a sus hijos sin necesidad de pagar IRPF
-
Suma Cruz, Bimani y Marcos Luengo diseñarán la iluminación navideña de Madrid
-
Hasta diez tripulantes o ninguno: Saab presenta la lancha CB90 CX, de 18 metros, que puede navegar sola y lanzar misiles antibuque a más de 100 kilómetros