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TRAMA DEL PSOE

Armengol decía que no conocía a Aldama, pero le abrió el parking de la sede del Gobierno balear

El comisionista acudió al Consolat de Mar para presentar un proyecto vinculado a la realización de pruebas diagnósticas

La ex presidenta del Gobierno balear, Francina Armengol, decía que no conocía de nada al comisionista Víctor de Aldama, pero no dudó en abrirle la barrera del Consolat al empresario para un asunto de compras de PCR.

El informe elaborado por la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil sobre las contrataciones del Govern balear durante la pandemia introduce un elemento especialmente sensible: la relación directa entre el empresario Víctor de Aldama, considerado pieza clave de la presunta trama del caso Koldo, y la entonces presidenta autonómica Francina Armengol. 

Los investigadores analizan, al margen de la adquisición de mascarillas, los contratos sanitarios correspondientes a los test de diagnóstico de covid. Según la Guardia Civil, la Administración balear adjudicó contratos superiores a 1,1 millones de euros en pruebas PCR y de antígenos vinculadas a sociedades relacionadas con la red investigada.

Pero uno de los aspectos más relevantes que pone a la palestra el informe no es económico, sino institucional. La UCO sostiene que Aldama acudió a la sede del Consolat de Mar en noviembre de 2020, en pleno contexto de emergencia sanitaria, para presentar un proyecto vinculado a la realización de pruebas diagnósticas.

Es importante recordar que, en infinidad de entrevistas y declaraciones oficiales, la actual presidenta del Congreso de los Diputados, Francina Armengol, en un principio negó conocer o tener ningún tipo de relación con el comisionista. Poco después, los acontecimientos la obligaron a tener que justificarse diciendo que Aldama era un mero acompañante de la familia Hidalgo en una reunión. Ahora, los mensajes interceptados a la trama tiran por tierra la versión de Armengol.

El acceso al edificio no fue ordinario. Según la documentación analizada, el empresario no acudió como un visitante más, sino que gestionó previamente la entrada de su vehículo al interior del recinto oficial. Para ello, se remitió con antelación la matrícula al personal de Presidencia, que autorizó el acceso.

Este extremo resulta especialmente llamativo en términos protocolarios: distintas fuentes subrayan que el control de acceso al Consolat (sede del Gobierno balear) es restrictivo y que, incluso en etapas posteriores, solo se permitió la entrada directa de vehículos en casos muy excepcionales. De hecho, durante el mandato de la actual presidenta balear, Marga Prohens, únicamente se habría abierto la barrera de acceso para el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez.

El informe describe además el papel de Koldo García como intermediario en la organización del encuentro. Los mensajes intervenidos reflejan una comunicación fluida con el entorno de Armengol, incluyendo la facilitación directa del contacto de su secretaria para concretar la cita. En esas conversaciones se percibe un tono de confianza que los investigadores consideran indicativo de una relación más estrecha de lo habitual entre los implicados.

Antes de esa reunión en la sede del Ejecutivo balear, el proyecto ya había sido presentado a responsables técnicos del sistema sanitario, entre ellos el entonces director del IB-Salut. Sin embargo, ciertas reticencias iniciales habrían motivado que los promotores buscaran una interlocución directa con la presidencia autonómica.

La versión recogida por la UCO contrasta con las declaraciones públicas y judiciales de Armengol, quien ha sostenido que no participó en los procesos de contratación sanitaria. Los investigadores, por el contrario, consideran acreditado que existió al menos una intervención directa en forma de reunión con uno de los principales actores de la trama.

La ex presidenta de Baleares Francina Armengol mantuvo una relación de intermediación con Koldo García que fue mucho más allá de lo que se conocía hasta ahora. El nuevo informe de la Unidad Central Operativa de la Guardia Civil revela que Armengol informaba puntualmente a Koldo de sus conversaciones privadas con el entonces ministro de Sanidad, Salvador Illa, sobre los controles sanitarios en los aeropuertos baleares, una propuesta que, según la UCO, beneficiaba directamente el negocio de las empresas vinculadas al empresario Víctor de Aldama.

El documento recoge una conversación de WhatsApp del 1 de noviembre de 2020 en la que Armengol escribe a Koldo: «¡Hola! Me acaba de llamar Illa. Esta semana me contesta a nuestra propuesta. Le he visto más predispuesto». Y añade: «Tendremos que seguir insistiendo». Koldo responde con una sola frase con orgullo: «Pero serás jodida».

La «propuesta» a la que se refería Armengol era el documento oficial del Govern titulado «Propuesta de controles sanitarios en Puertos y Aeropuertos de las Illes Balears», que ella misma había enviado a Koldo apenas 48 horas antes, el 30 de octubre de 2020. El texto planteaba realizar pruebas PCR a todos los viajeros que entraran en las islas y establecía que «la realización de pruebas de laboratorio se contrataría externamente mediante una tramitación de emergencia».