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El alcalde socialista de Mahón deja en la calle a nueve monitores juveniles por no tener título de catalán

Pese a reconocer la falta de efectivos para las escuelas de verano, los expulsa de la bolsa de contrataciones

Los eliminados por no tener el certificado de nivel B2 son el doble que el número de aspirantes admitidos

  • Indalecio Ribelles
  • Redactor de OKBaleares, información local de Palma, social y política. Antes, redactor en EL MUNDO/ Baleares durante 20 años.

El Ayuntamiento de Mahón, que dirige el alcalde socialista Héctor Pons Riudavets, deja en la calle a nueve monitores juveniles por no tener título de catalán, pese a la falta de efectivos para cubrir estas plazas, con el añadido de que sólo cinco de los 14 que se habían presentado han logrado acreditar el certificado de nivel B2 requerido.

Los interesados iban a formar parte de una bolsa de trabajo de monitores deportivos para las escuelas deportivas de verano de esta localidad menorquina de 31.000 residentes para así poder solventar las necesidades temporales y urgentes que tiene el Consistorio en esta materia.

La finalidad de su contratación era la de garantizar la adecuada prestación del servicio de atención, dinamización y desarrollo de actividades educativas, lúdicas y de ocio dirigidas a la población infantil y juvenil durante el período estival.

A tenor de su destino y de las funciones que iban a llevar a cabo estos monitores juveniles, la imposición del catalán en el desempeño de sus funciones y la exclusión del español ,no ha sido sino otra demostración más del sectarismo lingüístico que caracteriza a los socialistas, no solo menorquines, sino de toda Baleares, con Francina Armengol al frente aún del partido.

El Ayuntamiento ha antepuesto la imposición del catalán a cualquier otra cuestión, antes que ampliar la oferta de monitores para las escuelas de verano, permitiendo el uso del español en la organización de actividades infantiles y juveniles, o en la atención y vigilancia de los menores participantes, o en la ejecución de talleres y juegos, o en los pertinentes controles de asistencia.

Estas son algunas de las funciones que van a desarrollar los cinco únicos integrantes de esta bolsa de monitores abierta por el Ayuntamiento socialista menorquín de Mahón.

Un gobierno municipal de izquierdas especialmente sectario en materia lingüística contra todo lo que sea la lengua española . Baste indicar que en 2018 aprobó un reglamento de usos lingüísticos aún vigente que establece el catalán como la lengua habitual de comunicación entre la administración y los ciudadanos y empresas proveedoras.

El texto aprobado fue censurado por el propio Defensor del Pueblo, que en reiteradas ocasiones ha acusado al Ayuntamiento de vulnerar la igualdad entre los ciudadanos en función de su lengua habitual, incumpliendo preceptos tanto de la Constitución Española como de la Ley de Normalización Lingüística de Baleares.

En estas resoluciones se indica que en una buena parte de los artículos se advierte claramente «una opción a favor del catalán» en detrimento del español, y que en aquellas cuestiones en las que pueden verse afectados los derechos de los ciudadanos que no sean catalanohablantes, el reglamento utiliza expresiones de una gran ambigüedad o de gran discrecionalidad, contemplándose el uso del castellano «cuando corresponda», o también «si las circunstancias lo permiten», entre otras cuestiones.

Uno de los artículos del polémico reglamento establece que todos los registros y certificados se redactarán en catalán y, por ejemplo, todas las comunicaciones que se realicen en los medios de radiodifusión y televisión gestionados por el Consistorio serán en catalán.