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Un alcalde separatista de Mallorca encargó a los espías del catalán vigilar la lengua que usan sus vecinos

Tras conocer los resultados, el primer edil quiere “reforzar el catalán” entre adolescentes y jóvenes

También promover su uso en los espacios públicos, incluidos comercios y la restauración

  • Indalecio Ribelles
  • Redactor de OKBaleares, información local de Palma, social y política. Antes, redactor en EL MUNDO/ Baleares durante 20 años.

El alcalde separatista de Més per Mallorca de la localidad de Esporles, Josep Ferrá, encarga a los espías del catalán vigilar la lengua que usan sus vecinos en la calle para saber si es el catalán, español u otras.

La denominada Plataforma per la Llengua es una ONG subvencionada por la Generalitat catalana para imponer la dictadura lingüística en Cataluña y en otros territorios españoles donde se habla catalán. Es conocida por dedicarse a espiar a alumnos y profesores en los colegios catalanes para elaborar un informe sobre el uso del español en los centros educativos.

Con innumerables carencias en materia de infraestructura, con cortes periódicos de agua cada verano, con el acceso a la vivienda imposible para cientos de jóvenes de esta pequeña población de la protegida Serra de Tramuntana de 5.000 habitantes, el alcalde Ferrá se ha marcado como prioridad de su gobierno conocer la lengua en la que hablan sus vecinos a pie de calle.

Y según el estudio elaborado por Plataforma per la Llengua, el 65% de las conversaciones son en catalán, frente al 27,3% en español y el 8,5% en otras lenguas.

Las observaciones se habrían realizado en tres rutas diferentes, en las que se han analizado entornos educativos y deportivos, espacios de socialización infantil y juvenil, el centro del municipio —con mayor presencia de comercio, restauración y ocio— y la zona residencial y de actividad cotidiana.

Para ello, se han realizado seis sesiones por zona en diferentes franjas horarias y días de la semana, con el objetivo de garantizar la representatividad del estudio.

Los datos indican que la edad es el factor que más condiciona los usos lingüísticos. Los grupos con mayor presencia del catalán son los niños y las personas mayores, con porcentajes que oscilan entre el 70% y el 80%, alcanzando el 76,3% entre semana en el caso de los niños y el 87,7% en el caso de las personas mayores.

En cambio, entre adolescentes y adultos jóvenes se detecta una reducción relativa del uso del catalán, especialmente en contextos vinculados al ocio y la restauración. En el grupo de 15 a 24 años, el uso del catalán baja al 64,2%, mientras que el castellano sube hasta el 34,2%.

Esta tendencia es más evidente entre los adultos de 25 a 44 años, donde el catalán desciende al 56,8% y las otras lenguas alcanzan el 12,9%, especialmente en entornos relacionados con la restauración, el ocio y la movilidad del municipio.

También se observan diferencias según la zona. Los entornos educativos y deportivos registran los niveles más altos de uso del catalán, mientras que en las áreas con mayor actividad comercial y de restauración su presencia es menor.

A partir de estos resultados, el Consistorio estudiará líneas de actuación para reforzar el uso del catalán entre adolescentes y jóvenes, impulsar acciones en espacios de ocio y deporte, mejorar el paisaje lingüístico y reforzar los mecanismos de acogida lingüística.

Entre las propuestas también figura repetir la medición en los próximos años para analizar la evolución de los datos, así como promover el uso del catalán en los espacios públicos, incluidos los comercios y el sector de la restauración.

El alcalde Ferrà ha destacado que el hecho de que más de seis de cada diez conversaciones sean en catalán demuestra que la lengua «continúa viva en la calle». «El compromiso es convertir estos datos en acciones concretas y volver a medir dentro de unos años si lo que hacemos como municipio tiene efectos reales», ha concluido.