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TRIBUNALES

Los acusados de torturar a un hombre con discapacidad en Mallorca y tatuarle penes en la cara se libran de la cárcel

Los condenados no entrarán en prisión con la condición de que no cometan ningún delito en los próximos dos años

Los siete jóvenes, cuatro hombres y tres mujeres, acusados de torturar a un hombre con discapacidad y tatuarle un pene en la cara en el municipio de Manacor (Mallorca) han sido condenados a cinco meses de prisión tras haberse declarado culpables durante el juicio, aunque ninguno de ellos entrará en la cárcel con la condición de que no cometan ningún delito en los próximos dos años y de que se sometan a un curso de sensibilización.

Eso sí, los agresores han tenido que indemnizar con 18.160 euros a la víctima por los daños morales y las lesiones causadas. Cabe recordar que la Fiscalía pedía inicialmente 31 años y medio de cárcel para el grupo, al considerar que actuaron de manera conjunta, coordinada y plenamente conscientes de la vulnerabilidad de la víctima.

Los hechos ocurrieron entre el 5 y el 7 de marzo de 2021 en el marco de un supuesto reto viral titulado «Cambia mi look o destrózalo», organizado por el propio perjudicado a través de redes sociales. El concurso consistía en que el joven debía superar una serie de pruebas consensuadas previamente. Si no lo lograba, los participantes obtenían una puntuación con la que podían optar a un premio final de 3.000 euros cada uno. La víctima se comprometía a pagar esas cantidades si perdía, siempre dentro de unos límites pactados.

Sin embargo, el Ministerio Público sostiene que lo que comenzó como un juego derivó en una situación de violencia extrema que desbordó cualquier acuerdo previo. El escrito del fiscal subraya que el hombre tiene reconocida una discapacidad del 38 % a consecuencia de un trastorno de inteligencia límite, por lo que «no podía prestar válidamente su consentimiento a los castigos». Pese a ello, los acusados, según la acusación, se aprovecharon de esa circunstancia para hacer mofa y someterlo a una situación gravemente humillante.

Durante el encierro, los procesados tatuaron en la cara y el cuerpo del joven dibujos obscenos, entre ellos genitales y sujetadores, le raparon el cabello, le sellaron los labios con pegamento y le cosieron los dedos de los pies. También lo obligaron a realizar actos degradantes mientras lo grababan con sus teléfonos móviles. Parte de esas imágenes fueron compartidas posteriormente a través de redes sociales y mensajes privados, amplificando la humillación.

Un séptimo acusado se ha librado de la condena después de que la Fiscalía haya retirado la acusación.