‘Tumbapuertas’ y, además, ‘Pilatos’
Decíamos en nuestro editorial de ayer que la entrada de la Policía Nacional en un domicilio particular madrileño, tras derribar la puerta con un ariete, era una violación flagrante de un derecho constitucional, porque el delito que se les imputa a las personas que estaban celebrando una fiesta ilegal -desobediencia a la autoridad- es, con el Código Penal en la mano, de menor gravedad. Desde luego no para justificar la violación de un domicilio privado, derecho recogido en el artículo 18 de la Constitución. También decíamos que los policías cumplían órdenes. OKDIARIO ha podido saber que la actuación de los agentes respondió a un oficio interno del Ministerio del Interior del pasado 16 de marzo en el que se les exigía usar «los operativos necesarios» para desmantelar las fiestas ilegales y evitar los focos de contagio en los domicilios particulares.
Agentes de Policía que actuaron en una de las operaciones de entrada en pisos particulares en los que se desarrollaban fiestas ilegales han dejado constancia de este hecho en una la declaración en la que se afirma que «se desea hacer constar la recepción del oficio de la Dirección Adjunta Operativa de la Policía Nacional, del que han tenido conocimiento los actuantes, emitido el 16 de marzo de 2021, y por el cual se impartían órdenes a los agentes de esta unidad, para contribuir al control del cumplimiento de las medidas obligatorias y recomendaciones acordadas por el pleno del Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud entre el 17 y 21 de marzo».
La orden de actuación los agentes fue ambigua, pero iba acompañada de una explicación teórica que se dio de forma verbal: la de que la desobediencia a la petición de identificación de los ocupantes del inmueble podía considerarse un delito flagrante y, por lo tanto, habilitaba la entrada en el domicilio para proceder a la identificación de los supuestos delincuentes. Exactamente lo que ocurrió con la polémica entrada policial en un domicilio del centro de Madrid. Asustado por la reacción de la opinión pública, el ministro del Interior, Fernando Grande Marlaska, se ha quitado del medio y ordenado que la Policía Nacional no participe cuando se trate de poner coto a las fiestas privadas, dejando sola a la Policía Municipal de Madrid. El ministro ‘Tumbapuertas’, tan valiente para ordenar que se violara un derecho fundamental, abandona ahora a su Policía, que no hizo otra cosa que cumplir órdenes, y se pone de canto en una actitud que le retrata. Que dé la cara y salga a defender la profesionalidad de los agentes en lugar de comportarse como Pilatos
Lo último en Actualidad
-
La Ley de Arrendamientos Urbanos lo avala: puedes echar al inquilino de tu vivienda si tu hijo la necesita para vivir y lo dice el artículo 9.3
-
La Copa del Mundo de Enganches regresa 11 años después al Mutua Madrid Horse Week 2026
-
Bizcocho de calabaza y zanahoria: receta casera
-
Tamara Falcó recupera la receta filipina de su abuela que marcó su infancia: «El ‘pancit’ de mi abuela es un plato con el que crecí»
-
Una experta en limpieza desvela su truco para limpiar el suelo de madera: «Echo un chorrito de oxígeno activo en el agua de fregar»
Últimas noticias
-
La moda sostenible une talento, industria, conocimiento y capital para pasar del propósito al negocio
-
Máxima protección patrimonial en Mallorca al mayor exponente de la arquitectura señorial rural y futuro museo del vino
-
Ibiza acelera y elimina trabas burocráticas para agilizar el pago de ayudas al alquiler de viviendas
-
Tensión y cargas policiales en Playa de Palma: enfrentamientos con vendedores africanos ilegales elevan la alarma entre los comerciantes
-
La preciosa frase de Tom Hanks sobre la felicidad: «El invierno debe ser muy frío para aquellos que no tienen cálidos recuerdos»