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El error más común al hacer un buen sofrito: el orden de cocinar el ajo y la cebolla sí importa

Expertos en cocina advierten que sofreír primero el ajo o la cebolla no es lo mismo y puede arruinar el resultado final del plato

Parece un gesto sin importancia, pero no lo es. El orden en el que se cocinan el ajo y la cebolla en un sofrito puede marcar una gran diferencia entre un plato lleno de sabor o uno desequilibrado. Los expertos lo tienen muy claro: este es uno de los errores más comunes en la cocina doméstica.

El sofrito: la base de todo

El sofrito es uno de los pilares de la cocina española y mediterránea. Presente en arroces, guisos, salsas o pastas y combina ingredientes como ajo, cebolla y tomate que son cocinados de forma lenta en aceite de oliva para crear una base en la que se busca acentuar el sabor.

Por eso, cualquier detalle en su preparación debe ser cuidado y todo influye de forma directa en el resultado final.

El gran error es no respetar el orden

Muchos cocinan el ajo y la cebolla sin pensar en el orden, pero este detalle es clave.

La razón es muy simple, y es que no se cocinan ambos ingredientes igual. El ajo se hace mucho más rápido y se quema con bastante facilidad, lo que puede aportar un sabor amargo si no se controla la cocción. En cambio, la cebolla necesita bastante más tiempo para pocharse y liberar sus azúcares naturales.

Ignorar esta diferencia es uno de los fallos más habituales.

Entonces, ¿qué va primero?

La respuesta no es única, depende del resultado que busques.

Los expertos coinciden en que el orden afecta directamente al sabor final del plato, por lo que no es una cuestión de costumbre, sino de intención culinaria.

El truco de los cocineros

Una técnica habitual es empezar con la cebolla a fuego lento y añadir el ajo más tarde, cuando la cebolla ya está pochada.

Así se evita que el ajo se queme y se consigue un equilibrio perfecto entre dulzor y aroma.

También influye el corte que se haga al producto, ya que cuanto más pequeño o triturado esté el ajo, más rápido se cocinará y mayor será el riesgo de que se queme.