Twitter: El cocodrilo de Pisuerga ya tiene cuenta propia
Los equipos de búsqueda siguen sin encontrar al famoso cocodrilo de Pisuerga, aunque ha aparecido recientemente en Twitter.
Los equipos de búsqueda siguen sin encontrar al famoso cocodrilo de Pisuerga, aunque ha aparecido recientemente en Twitter. En la nueva cuenta creada cuando aparecieron los primeros indicios de que podía haber un cocodrilo en un río español, el cocodrilo ofrece su peculiar punto de vista. El animal parece sorprendido ante todo el revuelo que se ha ido generando con su búsqueda. De momento está tranquilo y se toma con mucho humor la actuación de los equipos de emergencia, lee y comenta cada día las noticias sobre él a la espera de ser localizado.
La nueva cuenta del cocodrilo de Pisuerga triunfa en Twitter
Así leo vuestros tuits. pic.twitter.com/GYuGmooi23
— El Cocodrilo de Pisuerga (@cocodrilotuitea) June 10, 2020
Disculpadme, pero ese no soy yo. Os ruego un poquito de rigor periodístico. https://t.co/mtbts7xQC3
— El Cocodrilo de Pisuerga (@cocodrilotuitea) June 8, 2020
Yo a ti no te he faltado al respeto en ningún momento. https://t.co/YRRA0NI2kL
— El Cocodrilo de Pisuerga (@cocodrilotuitea) June 8, 2020
Temas:
- Tendencias
Lo último en Tendencias
-
Nombran al ‘streamer’ Speed alcalde de Lima durante dos horas y se lía la mundial
-
Humor negro y mucha ironía: la miniserie de Netflix que ya está en el Top 3 de lo más visto
-
Instagram: Irene Rosales y Kiko Rivera dan una lección de estilo
-
Instagram: Sofía Suescun cede ante la presión y confiesa su peso
-
Instagram: Kiko Rivera presenta su nuevo Mercedes
Últimas noticias
-
El Madrid de Ayuso duplica a la Cataluña del socialista Illa en construcción de viviendas protegidas
-
Sánchez da munición a Bildu: le filtra la «situación procesal» de policías y guardias civiles acusados de acoso sexual
-
Una guía escolar del Gobierno critica a Aznar, Aguirre y Abascal por defender la «historia de España» frente al Islam
-
‘Efecto Curly’: cuando la pobreza es un arma electoral
-
El Supremo acelera la contrarrevolución de Trump