Tecnología
gadgets

He probado la Dyson Clean+Wash Hygiene y su sistema para evitar malos olores marca la diferencia

  • Nacho Grosso
  • Cádiz (1973) Redactor y editor especializado en tecnología. Escribiendo profesionalmente desde 2017 para medios de difusión y blogs en español.

Sí, la Dyson Clean+Wash Hygiene es una de esas máquinas que te convencen desde los primeros usos. No porque venga a reinventarlo todo, sino porque resuelve muy bien varios de los problemas que suelen tener este tipo de aparatos. Después de probarla, lo que más valoro es que Dyson ha pensado no solo en cómo limpia, sino también en cómo se ensucia la propia máquina, que es justo donde muchas alternativas empiezan a flaquear con el paso del tiempo.

Me ha parecido fácil de montar, sencilla de desmontar y muy cómoda de usar. No he tenido esa sensación de estar peleándome con un producto complejo o con demasiados pasos antes y después de cada limpieza. Aquí casi todo está planteado para que cojas la fregona, limpies y luego dejes todo recogido fácilmente. Y eso, es tiempo.

Tabla de características

Dyson Clean+Wash Hygiene
Tipo de producto Fregona eléctrica para suelos duros
Superficies compatibles Baldosas, mármol, vinilo, laminados y madera sellada
Modos de potencia 4 modos
Sistema de limpieza Recoge residuos secos y húmedos, además de manchas y pelo
Peine antienredos Sí, ayuda a evitar enredos incluso con cabellos de hasta 35 cm
Cobertura aproximada Hasta 350 m² por depósito de agua
Secado del suelo En 60 segundos
Color Azul Prusia y cobre

Así es la Dyson Clean+Wash Hygiene

Una de las claves de esta Dyson Clean+Wash Hygiene está en su planteamiento higiénico. Dyson apuesta por un sistema sin filtro, y eso no es un detalle que deba ser pasado por alto. En muchos aparatos de limpieza, los filtros y los conductos internos acaban acumulando suciedad, humedad y residuos que con el tiempo generan mal olor y una limpieza menos agradable de lo que debería. Aquí la marca evita esto y lleva la suciedad a un depósito ubicado en el propio cabezal, de modo que los residuos no recorren todo el circuito de la máquina. Ese punto me parece el que marca la diferencia.

Dicho de forma sencilla, la porquería se queda donde debe quedarse. Dyson separa automáticamente los residuos sólidos del agua sucia, lo que hace que el vaciado sea bastante más limpio y directo. Además, el depósito de agua sucia y la bandeja de residuos se extraen en una sola acción. Es una solución muy práctica porque reduce la sensación de estar limpiando una máquina que por dentro ha ido arrastrando la suciedad de toda la casa. Precisamente por eso me parece un producto muy bien enfocado para quienes valoran tanto la higiene del suelo como la del propio aparato.

El agua sucia se queda en ese depósito y no recorre todo el sistema- Foto: Nacho Grosso

Otro aspecto que me ha gustado mucho es como ha resuelto la firma británica el peine antienredos. Atrapa pelos, migas, pequeños restos y hasta papeles con bastante eficacia, y luego se desmonta y se lava con facilidad. No es el típico elemento al que no das importancia hasta que empiezas a usar la máquina a menudo. Cuando hay pelos largos, restos de comida o suciedad mixta en la cocina, se agradece muchísimo que Dyson haya prestado atención a este punto. Además, la marca asegura que ayuda a evitar enredos incluso con cabellos largos de hasta 35 cm, algo que encaja bien con el tipo de suciedad real que solemos tener en casa.

El peine se limpia muy fácilmente -.Foto: Nacho Grosso

Lo que también se nota es que el cepillo motorizado hace buena parte del trabajo. No diría que la máquina vaya sola pero sí transmite una sensación muy ligera en uso. Se mueve con soltura, gira bien y no obliga a empujar con esfuerzo. Al final, eso se traduce en una limpieza mucho más cómoda, especialmente cuando tienes que recorrer varias estancias seguidas. Dyson la define como su fregona eléctrica más ligera en mano y, sinceramente, esa sensación está bastante conseguida.

Válida también en alfombras – Foto: Nacho Grosso

Cuatro modos para adaptarse a cada mancha

La Dyson ofrece cuatro modos de potencia para distintas tareas y explica que se puede cambiar fácilmente entre ellos para enfrentarse a pelo, residuos, derrames pegajosos y manchas secas. Además, el modo de máxima potencia está pensado para la suciedad más persistente. La versatilidad es máxima, porque no siempre necesitas la misma intensidad para una pasada ligera en el salón que para una zona de cocina donde ha habido un derrame.

Me gusta precisamente esa sensación de control. Puedes usar un ajuste más moderado para mantenimiento habitual y subir cuando ves que hace falta más insistencia. Esta Dyson no se limita a lanzar agua y arrastrar la suciedad, aquí hay un trabajo claro de humectación, acción mecánica y recogida de residuos que da un resultado muy convincente.

La base de carga y limpieza es estable Foto: Nacho Grosso

También me parece destacable la autonomía. Da tiempo a limpiar sin problema un piso grande sin problema, de unos 150 metros cuadrados en modo rápido. y una cobertura de hasta 350 m² por depósito de agua. En uso real, más allá de que esas cifras siempre dependen del modo y del tipo de suciedad, sí transmite sensación de aparato preparado para limpiar bastante superficie sin vivir pendiente de llevarlo a la base. Para una casa normal, me parece más que suficiente.

Al agua limpia se le incorpora el detergente de Dyson. Foto: Nacho Grosso

Apta para casi cualquier suelo duro de casa

Otro punto a favor es que no obliga a estar pensando demasiado dónde puedes usarla. Dyson la plantea para baldosas, vinilo, laminados, mármol y madera, así que encaja bien en la mayoría de hogares actuales. Esto le da mucho valor práctico, porque no es una máquina pensada para un rincón concreto de la casa, sino para convertirse en una herramienta de limpieza bastante transversal.

Es manejable y se cuela por cualquier sitio – Foto: Nacho Grosso

Además, seca rápido. Dyson asegura que deja menos de 1 gramo de agua por metro cuadrado y que el suelo puede secarse en menos de 60 segundos. Esa es otra de las cosas que ayudan a que la experiencia sea buena, porque nadie quiere terminar de fregar y encontrarse un suelo excesivamente mojado o con marcas. En ese sentido, la combinación del rodillo absorbente con el sistema de limpieza continua del propio rodillo me ha parecido muy convincente.

Donde sí creo que se le puede pedir algo más es en el depósito de residuos o, mejor dicho, en la capacidad del sistema de suciedad. El depósito de agua sucia es de 0,52 litros, frente a los 0,75 litros del agua limpia. Para una limpieza normal no lo veo problemático, pero en sesiones más intensas o si hay bastante suciedad acumulada, quizá se agradecería un poco más de capacidad, aunque es obvio que esto penalizaría el peso. Aunque quizás es uno de esos detalles que podría mejorar en futuras versiones.

Llega a zonas complejas – Foto: Nacho Grosso

La app es de gran ayuda

También suma puntos la app myDyson, que en mi caso me parece un complemento realmente útil. No se limita a emparejar el producto o a mostrar información básica, sino que actúa como un punto de acceso unificado para los dispositivos de la marca, algo muy práctico si en casa tienes más de un Dyson. Desde ahí puedes consultar instrucciones, consejos de uso, mantenimiento y resolver dudas frecuentes sin tener que rebuscar en papeles o en la web. Lo que más me gusta es que muchas de las explicaciones importantes están apoyadas con vídeos muy claros, de manera que si en algún momento no tienes claro cómo desmontar una pieza, preparar la limpieza o hacer el mantenimiento correcto, lo ves en pantalla y lo solucionas en un momento.

Captura: Nacho Grosso

A mí esta Dyson me ha convencido

Me parece que la Dyson Clean+Wash Hygiene acierta en lo importante. Tiene un montaje sencillo, un mantenimiento razonable, una propuesta higiénica muy bien pensada y una experiencia de uso muy cómoda. La diferencialaquí no es solo que limpie bien, sino que evita muchos de los inconvenientes típicos de este tipo de máquinas: filtros difíciles de limpiar, conductos internos que generan olor, rodillos engorrosos o sistemas poco agradables de vaciado. Dyson ha atacado justo esos puntos.

Depósito de agua sucia, accesible y fácil de vaciar. Foto: Nacho Grosso

Después de probarla, me queda la impresión de estar ante un producto muy redondo para quien busque una fregona eléctrica eficaz, moderna y fácil de convivir con ella. No es solo una cuestión de potencia o de diseño. Es la suma de detalles lo que hace que funcione tan bien: el peine antienredos, el depósito en el cabezal, la ausencia de filtro, la autolimpieza con secado por aire caliente a 85 grados y esa sensación de ligereza que hace que limpiar dé menos pereza. Y eso, al final, es casi lo mejor que se puede decir de una máquina así. Tiene un precio de 499 euros en la web oficial de Dyson.