OkSalud
nutrición

Aumento de casos: este es el trastorno alimentario más frecuente y menos detectado

El trastorno por atracón es un TCA caracterizado por episodios recurrentes de ingesta compulsiva

Un estudio liderado por el Hospital de Bellvitge de L’Hospitalet de Llobregat (Barcelona) y el Instituto de Investigación Biomédica de Bellvitge (Idibell) ha alertado de que el trastorno por atracón continúa siendo uno de los trastornos de la conducta alimentaria (TCA) menos diagnosticados, a pesar de ser el más frecuente.

El trastorno por atracón es un TCA caracterizado por episodios recurrentes de ingesta compulsiva de grandes cantidades de comida en poco tiempo, acompañados de una sensación de pérdida de control y, en muchos casos, malestar emocional posterior. A diferencia de otros trastornos alimentarios, no implica necesariamente conductas compensatorias como el vómito o el uso de laxantes, lo que puede dificultar su identificación y diagnóstico.

El trabajo, publicado en la revista European Eating Disorders Review, identifica dos perfiles clínicos diferenciados entre las personas con trastorno por atracón, con diferencias relevantes en la edad de inicio de la enfermedad, el funcionamiento diario y la respuesta a los tratamientos, según ha informado el hospital en un comunicado.

La investigación, basada en una muestra de 196 personas, muestra que el trastorno por atracón no evoluciona de la misma manera en todos los pacientes. Los resultados indican que existen distintos grados de afectación clínica y que estas diferencias pueden influir en la respuesta a las intervenciones terapéuticas.

Por un lado, el estudio describe un perfil con un inicio más tardío de los síntomas y un mejor nivel general de funcionamiento. Por otro, identifica un grupo con mayor complejidad clínica, caracterizado por una mayor intensidad de los síntomas relacionados con la conducta alimentaria, más dificultades para regular las emociones y una mayor presencia de rasgos relacionados con la adicción a la comida.

Las personas con este segundo perfil presentan un mayor riesgo de abandonar el tratamiento o de no lograr una remisión completa de los síntomas, lo que, según los investigadores, pone de relieve la importancia de evaluar las características individuales de cada paciente desde las primeras fases del abordaje.

Los autores señalan que identificar estos perfiles puede ayudar a diseñar tratamientos más personalizados, mejorar el seguimiento de los pacientes y aumentar la eficacia de las terapias psicológicas y combinadas, avanzando hacia un modelo de atención más preciso también en el ámbito de la salud mental.