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Psicología

La psicología confirma que las personas que dan las gracias por todo no es sólo por educación: más bien tienen miedo de incomodar a los demás

Quienes siempre dicen gracias suelen poseer una personalidad marcada por la empatía

Aunque algunos lo hacen por educación, no es el único motivo

La psicología define los comportamientos de las diferentes personas. Y esto las distingue entre sí, mientras que algunos ni se molestan en contestar, otros son algo exagerados y hay personas que dan las gracias por todo. Aunque algunos lo hacen por educación, no es el único motivo: también es miedo a incomodar a los demás.

Según los expertos de Psicología y Mente, a la práctica cuando hacemos cosas que benefician a otros no solemos pararnos a pensar en cómo nos beneficiará eso a nosotros. Esta es otra de las claves que ayudan a identificar a las personas agradecidas, pues lo hacen de manera espontánea, de manera irracional, sin que eso obedezca a un cálculo de costes y beneficios.

Cómo son las personas que dan las gracias por todo

El Instituto Europeo de Psicología Positiva explica que “Las personas agradecidas suelen ser personas bondadosas y sencillas que afrontan la vida con una actitud positiva desde el agradecimiento y la humildad, con gran capacidad de resiliencia”.

Quienes siempre dicen gracias suelen poseer una personalidad marcada por la empatía, la humildad y la inteligencia emocional.

Motivos de agradecer siempre

Las características de quienes dan las gracias por todo

Empatía y reconocimiento del otro

Quienes dan las gracias por todo suelen tener un comportamiento que se asocia con una mayor capacidad empática. Quien agradece reconoce que al volante hay otra persona, no solo un vehículo. En contextos urbanos, donde la despersonalización es frecuente, este tipo de gestos ayudan a humanizar el espacio público.

Personalidades atentas al entorno

Las personas que realizan este gesto suelen mostrar una mayor atención al entorno y a los demás. No caminan en “piloto automático”, sino que registran lo que ocurre a su alrededor. Esta atención plena favorece comportamientos prosociales y está vinculada a una mayor conciencia cívica.

Adaptan su mensaje a la persona a la que lo dirigen

Desde Psicología y Mente destacan que expresar agradecimiento es el conocimiento que se tiene acerca de los gustos y la personalidad de la persona a la que va dirigido el mensaje. A fin de cuentas, si se quiere transmitir una sensación de bienestar, tiene sentido maximizar este efecto adaptando el modo en el que se va a decir gracias.

Son justas en sus relaciones personales

Las personas que dan las gracias por todo, más allá de la imagen que se ofrezca a los demás a la hora de hablar o de la facilidad para hacer amigos y caer bien a los demás, integran este hecho en su manera de ver las relaciones humanas, y estas se rigen por la idea de que la justicia es importante.

Empatía desarrollada

Quienes dan siempre las gracias reconocen el esfuerzo y la intención detrás de cada acción, incluso en los detalles más pequeños.

Humildad

Estas personas entienden que no logran todo por sí solas y valoran el apoyo recibido.

Optimismo realista

Además, suelen tender a enfocarse en lo positivo sin ignorar las dificultades.

La importancia de practicar la gratitud

Cultivar la gratitud

Un artículo publicado en Psychologies explica que uno de los rasgos más habituales entre las personas que mantienen un alto nivel de satisfacción vital es la capacidad para agradecer los pequeños momentos del día. El interés central se pone en entrenar la atención para reconocer también aquello que funciona bien.

Disfrutar de una conversación, valorar la salud, agradecer un gesto amable o contemplar un paisaje son ejemplos sencillos que fortalecen una actitud positiva. Llevar un diario de gratitud o dedicar unos minutos al final de la jornada para recordar experiencias agradables puede ayudar a desarrollar este hábito de forma constante.

Consejos para cultivar la gratitud