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Eutanasia

Noelia Castillo Ramos y otros casos de eutanasia en España: cuántas personas la han solicitado desde que entró en vigor

El primer caso oficial en España se registró en julio de 2021 en Vizcaya (País Vasco)

  • Rafael Sánchez
  • Redactor de Nacional de OKDIARIO. Graduado en Periodismo por la Universidad Complutense de Madrid. rafael.sanchez@okdiario.com

El caso de Noelia Castillo Ramos se ha convertido en uno de los más mediáticos y complejos desde la aprobación de la eutanasia en España. Su historia no solo refleja el funcionamiento de la ley, sino también sus tensiones legales, familiares y éticas.

Noelia, una joven de 25 años de Barcelona, solicitó la eutanasia tras quedar parapléjica por un intento de suicidio. Su petición fue aprobada en julio de 2024 por la Comisión de Garantía y Evaluación de Cataluña, cumpliendo los requisitos que establece la ley: enfermedad grave e incurable o padecimiento crónico con sufrimiento intolerable.

Sin embargo, el proceso se paralizó durante más de 600 días debido a la oposición de su padre, que recurrió judicialmente la decisión con el apoyo de asociaciones contrarias a la eutanasia. El caso llegó a varias instancias judiciales, incluido el Tribunal Supremo, el Tribunal Constitucional e incluso el Tribunal Europeo de Derechos Humanos, todos los cuales acabaron avalando el derecho de Noelia a decidir sobre su muerte.

Finalmente, su eutanasia ha sido programada para este jueves a las 18:00 horas, generando un intenso debate público sobre los límites entre la autonomía personal y la intervención de terceros en decisiones médicas.

¿Cuántos casos de eutanasia hay en España?

Desde la entrada en vigor de la ley en 2021 hasta finales de 2024:

El primer caso oficial en España se registró en julio de 2021, cuando una mujer de 86 años, Eskarne, vecina de Durango (Vizcaya), fue la primera persona en valerse de la eutanasia legal en España. Falleció el 23 de julio de ese año rodeada de sus familiares y en su casa de Durango.

Aunque no es un caso de eutanasia oficial, el caso de Ramón Sampedro fue uno de los más mediáticos y relevantes en España en torno al derecho a morir. El caso de Ramón Sampedro se remonta a 1968, cuando, con solo 25 años, sufrió un accidente al tirarse al mar que le provocó una lesión medular irreversible y le dejó tetrapléjico.

Desde entonces, pasó casi 30 años postrado en una cama, dependiendo completamente de otras personas para cualquier actividad. Durante ese tiempo, desarrolló una intensa reflexión sobre la libertad individual y la dignidad, llegando a la conclusión de que no quería continuar viviendo en esas condiciones. A partir de los años 90 inició una batalla legal para que se le permitiera recibir ayuda para morir sin que quienes le asistieran fueran castigados, pero todos sus recursos fueron rechazados por los tribunales.

Ante la imposibilidad legal, Sampedro ideó un plan para llevar a cabo su muerte en 1998 sin incriminar directamente a nadie: varias personas colaboraron de forma separada en la preparación del cianuro, de modo que no pudiera atribuirse la responsabilidad penal a una sola. Finalmente, fue él quien ingirió la sustancia de forma voluntaria, dejando grabado en vídeo su último mensaje, en el que defendía su derecho a decidir sobre su muerte.