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Los expertos coinciden: para que el protector solar haga efecto hay que aplicar ‘la regla de los 2 dedos’

  • Janire Manzanas
  • Graduada en Marketing y experta en Marketing Digital. Redactora en OK Diario. Experta en curiosidades, mascotas, consumo y Lotería de Navidad.

¿Conoces la «regla de los dos dedos» para aplicarse el protector solar? «El Barómetro del Sol» de NIVEA SUN, el estudio de la marca sobre los hábitos y la concienciación de los españoles frente a la exposición solar en 2026, revela que el 67% de los españoles reconoce que la protección solar no forma parte de su rutina, a pesar de que el 85% asegura estar preocupado por los efectos del sol en la piel. El estudio indica además que el uso de fotoprotección sigue muy asociado a contextos vacacionales o de ocio al aire libre, como playas y piscinas. Mientras que el 70 % afirma utilizar protector solar en estos espacios, solo el 30 % lo aplica cuando acude a terrazas o parques.

María Segurado, asesora dermatológica de Nivea Sun, recuerda que la reaplicación debe realizarse cada dos o tres horas, especialmente después del baño o de hacer deporte. En cuanto a la cantidad de producto adeacuada, Segurado añade que «las recomendaciones indican una cantidad aproximada de 2 mg de crema por centímetro cuadrado de piel, aunque en la práctica es difícil de medir. Por eso se utiliza la regla de los dos dedos por zona».

Ésta es la cantidad exacta de protector solar que debes aplicar

En palabras de Amaia Ansoategui, Brand Manager de Nivea Sun, «el Barómetro del Sol confirma que existe una gran conciencia sobre los riesgos de la exposición solar pero todavía queda camino por recorrer para transformar esa preocupación en hábitos diarios de protección. Desde Nivea Sun queremos educar y contribuir a la desestacionalización el uso del protector solar y convertirlo en un hábito diario para garantizar la protección de todos los españoles».

El estudio también revela que seis de cada diez españoles tienen dudas sobre los protectores solares, lo que incide directamente en su aplicación y, por tanto, en su eficacia. En concreto, el 45 % no tiene claro cómo interpretar el factor de protección solar (SPF), cuál es el más adecuado para su tipo de piel ni qué cantidad debe aplicar.

Cristina Carvajal, ingeniera química y divulgadora conocida en redes sociales como @caldesnud explica que «un protector solar sólo funciona si lo pones en la cantidad necesaria; la eficacia depende directamente de la dosis aplicada, por eso, la textura es muy importante y se puede seguir la regla de los 2 dedos. Se trata de extender los dedos índice y corazón de la mano y dibujar dos líneas de protector solar desde la base de los dedos hasta la punta y extender esta cantidad cubriendo el rostro y las orejas, reaplicando esta misma cantidad cada dos horas y tras el baño o el sudor excesivo».

UVB y UVA

El SPF mide la protección frente a la radiación UVB, la principal responsable de las quemaduras solares. Así, un SPF 30 bloquea aproximadamente el 96-97 % de esta radiación, un SPF 50 alcanza el 98 % y un SPF 50+ supera el 98 %. Sin embargo, los expertos recuerdan que el SPF, por sí solo, es insuficiente para elegir un fotoprotector. «El FPS mide principalmente la protección frente a UVB, responsable de las quemaduras solares, pero no refleja por completo la protección frente a UVA, luz visible o estrés oxidativo. Un buen fotoprotector debe ofrecer protección de amplio espectro y adaptarse al perfil y necesidades de cada paciente», explica a Telva la Ana Carrasquilla, especialista en Dermatología Médico-Quirúrgica y Venereología del Instituto Médico Ricart.

Y añade: «La radiación solar genera radicales libres que dañan proteínas, membranas celulares y ADN por lo que ingredientes como la vitamina C, la vitamina E, la nicotinamida o los extractos antioxidantes ayudan a neutralizar estas moléculas y reducen parte del daño oxidativo asociado al fotoenvejecimiento».

Errores a evitar

Aunque la mayoría de las personas utiliza protector solar, no siempre lo hace de forma correcta. Estos son los errores más frecuentes y que más comprometen la protección real: