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Dr. Diego Martínez: «Dos millones de españoles son daltónicos y muchos no lo saben»

"Para una persona que ha visto los colores así desde que nació, esa es su normalidad"

Se estima que cerca de dos millones de personas en España son daltónicas, una alteración de la visión que afecta aproximadamente a uno de cada 12 hombres y una de cada 200 mujeres. Sin embargo, muchas personas llegan a la adolescencia o incluso a la edad adulta sin saber que perciben determinados colores de forma diferente. De hecho, entre el 30% y el 40% de los pacientes diagnosticados de daltonismo desconocía que tenía esta alteración antes de acudir a consulta, según datos de la Clínica Oftalmológica Martínez de Carneros.

En este sentido, los especialistas de la clínica, con más de 40 años de experiencia en salud ocular, destacan la importancia de detectar esta condición durante la infancia y adolescencia, especialmente cuando las confusiones de color pueden afectar al entorno escolar o tener relevancia a la hora de plantearse determinadas opciones profesionales.

Cuando confundir un color no es solo un despiste

Para una persona que ha percibido los colores de una determinada manera desde que nació, esa forma de ver es su normalidad. Por eso, cuando la alteración es leve, puede aprender a desenvolverse con pequeñas estrategias sin llegar a plantearse que existe una diferencia. De hecho, la edad de diagnóstico es muy variable y, aunque suele identificarse durante la infancia y adolescencia, en la clínica también se detectan adultos que descubren que son daltónicos de forma casual durante una revisión oftalmológica por otro motivo. La edad media orientativa de diagnóstico se sitúa entre los 15 y los 20 años.

El daltonismo no significa necesariamente no distinguir los colores, sino que determinadas tonalidades pueden percibirse de forma diferente o resultar más difíciles de diferenciar entre sí. Las alteraciones rojo-verde son las más frecuentes.

«Para una persona que ha visto los colores así desde que nació, esa es su normalidad. No puede comparar directamente su percepción con la de los demás. Cuando la alteración es leve, puede desarrollar estrategias para compensarla y pasar muchos años sin saber exactamente qué ocurre», explica el Dr. Diego Martínez de Carneros.

En los niños, algunas de las primeras señales pueden aparecer en el colegio, cuando el color empieza a utilizarse de forma habitual en mapas, gráficos, ejercicios o materiales escolares. Confundir determinados tonos puede llevar a interpretar como despiste o falta de atención lo que en realidad responde a una manera diferente de percibir los colores.

Pequeñas adaptaciones, como incorporar símbolos, nombres o patrones además del color, pueden facilitar estas tareas. Además, conocer el diagnóstico permite que tanto la familia como el entorno escolar entiendan que determinados errores no responden necesariamente a despistes o falta de atención, sino a una manera diferente de percibir determinados colores.

Futuro profesional

La adolescencia es un momento especialmente importante para identificar el daltonismo, ya que comienza la toma de decisiones sobre estudios y futuro profesional. Determinadas profesiones cuentan con requisitos específicos de visión cromática, entre ellas algunas funciones relacionadas con la aviación, determinados puestos militares o profesiones sometidas a criterios médicos concretos.

Por ello, un adolescente que desconoce que es daltónico puede orientar su formación hacia una profesión sin saber que, llegado el momento, tendrá que cumplir determinados requisitos de visión cromática. Detectarlo con antelación permite que conozca su condición y pueda informarse sobre los requisitos visuales de las opciones profesionales que está valorando. «No se trata de decirle a un paciente qué puede o no puede hacer, sino de que conozca con tiempo los requisitos de determinadas profesiones y pueda tomar sus decisiones con toda la información», señala el Dr. Martínez de Carneros.

El diagnóstico se realiza mediante pruebas de visión cromática, como el test de Ishihara, una exploración sencilla, rápida y no invasiva. En los casos en los que es necesario conocer con mayor precisión el tipo o grado de alteración, pueden realizarse pruebas adicionales.

Desde Martínez de Carneros recuerdan que detectar el daltonismo no cambia la forma en la que una persona ve los colores, pero sí permite entender determinadas dificultades y aprender a desenvolverse con ellas con mayor naturalidad, especialmente durante la etapa escolar y antes de tomar determinadas decisiones académicas o profesionales.