Abraza o sal a caminar, las estrategias para reducir el estrés
Entre otros, el estrés es un sentimiento de tensión física o emocional cuyo origen puede deberse a una situación o pensamiento que causan preocupación por su resultado incierto. Se trata de la reacción de nuestra mente a las circunstancias que provocan incertidumbre. Pero, ¿cuáles son las estrategias para reducir el nivel de estrés naturalmente, sin recurrir a solución químicas como los medicamentos y otros?
A lo largo de las últimas décadas han ido surgiendo varios trucos simples que nos permiten controlar totalmente el estrés o, al menos, lidiar mejor con él. Deshacerse de este problema por completo no es posible si no atacamos aquellos factores que lo desencadenan, pero estos procedimientos que vamos a enseñarte te ayudarán a convivir mejor con él.
Las estrategias para reducir el estrés
Aprende a respirar
Te sorprendería cómo aprender a respirar correctamente puede tener una influencia directa en la forma en que te ves y te sientes. Disciplinas como el yoga, si son practicadas a diario, ayudan a la gestión del oxígeno en los pulmones y a evitar inconvenientes psicológicos como el estrés. Respira lentamente, manteniendo el aire en los pulmones por unos segundos antes de exhalarlo.
Sé creativo
Intenta ser creativo. Opta por algún tipo de arte para despejar tu mente y eludir tus temores. Dejando de lado los miedos al concentrarte en la imaginación que requiere el arte, bajarás tus niveles de estrés y ansiedad. Hay muchas cosas que podemos hacer para ser más creativos, como leer, escribir, dibujar y muchas otras acciones que nos distraerán de los problemas
¡Relájate!
Deja la silla en la que estás sentado prácticamente toda la jornada laboral y relaja tus músculos. Respirando profundo, como acabas de aprender, contrae los músculos por un segundo y deja que se relajen grupo por grupo.
Esto lo puedes hacer cada una o dos horas si estás frente al ordenador, y luego sigues con tus tareas.
Abraza: cómo reducir el estrés
Los abrazos suponen la liberación de oxitocina, una hormona asociada al amor y la felicidad y que se relaciona con la paz emocional. En general, repartir muestras de cariño es una táctica efectiva. Lo mismo si tienes mascotas. Abrázalas, acarícialas y juega con ellas. Verás como te sientes mejor y tu nivel de estrés se reduce.
Sal a caminar
Si tus compromisos te superan, una caminata de como mínimo diez minutos hará que tu estado de ánimo cambie de repente. Especialmente si coordinas los pasos con tu respiración. Son sólo diez minutos. Enfócate en eso y olvida todo lo demás. Normalmente, cualquier actividad física suele ayudar. Si te gustan más otros ejercicios, nada, corre o anda en bici.
Come saludablemente
A pesar de que cuando estamos estresados comer azúcares o grasas pueden darnos una sensación de placer temporal, no debemos quedarnos con ello y sí alimentarnos saludablemente. No hay punto de mayor estrés que luego de comer grasas o azúcares. Cuando más lejos los mantengas de ti menos probablemente será que experimentes uno de los clásicos «bajones».
Si te cuesta, pregunta al médico sobre ello y te diré qué debes comer si realmente estás muy estresado.
No olvides el ocio
El tiempo libre y los hobbies son clave para que el cerebro descanse. No puedes estar todo el día pensando en tus miedos. Conéctate contigo mismo y las cosas que te entusiasman. Si te es imposible en casa, haz un curso o entrena fuera de ella.
Sé agradecido: cómo reducir el estrés
Inmersos en nuestra agenda, a menudo dejamos de ser agradecidos con los demás. Y aunque parece que no, eso nos hace muy bien.
Procura ser agradecido con quienes te dan una mano. Somos seres sociales, las interacciones positivas nos afectan positivamente. Algunos dedican un rato al final del día para escribir en papel aquello por lo que agradecen. Hazlo antes de dormir, o por la mañana.
Quema calorías
Entrenar regularmente hace que descargues energía y te tomes las cosas con más calma. Apúntate a un gimnasio, ve a bailar, etc. Cualquier actividad física que te lleve al límite de tus posibilidades, no importa el ejercicio, será una herramienta contra el estrés. Siempre puedes entonces hacer aquel que te guste más pues te motivará.
Tómate unas vacaciones
No siempre es posible, claro está, pero si puedes realizar una escapada -nunca mejor dicho- eso te vendrá muy bien.
En algunas ocasiones, basta con modificar nuestro entorno para alterar el modo en el que nos sentimos y vemos nuestra realidad. Tómate unas vacaciones a tu manera, yendo a un lugar que te guste y disfrutando del sitio solo, con familiares o por qué no amigos. Sólo se necesitan dos días, o a veces algunas horas, son las escapadas cortas entre semana o bien de fin de semana para seguir a diario.
Todas éstas son estrategias que los profesionales de la salud recomiendan para dominar el estrés y la ansiedad sin generar dependencia de los fármacos. En todo caso, pueden ser el complemento de estas acciones que deberías adoptar pronto.
Temas:
- estrés
Lo último en OkSalud
-
Cristian Pérez: «El entrenamiento de fuerza en la menopausia evita la pérdida de masa muscular»
-
Kéfir sí, pero también leche de cabra: estos son sus beneficios para la digestión y la microbiota
-
Así impacta la «hipoteca emocional» de la vivienda en la salud mental de los jóvenes
-
Mucha gente piensa que distanciarse de los padres es una falta de gratitud, pero la psicología explica que a veces es la única manera de preservar la salud mental
-
Guardiola mantiene Sanidad tras el pacto con Vox: 1.500 sanitarios más y 500 millones adicionales
Últimas noticias
-
Alineación de España femenina contra Ucrania: Serrajordi hará de Patri en un once con rotaciones
-
Anne Hathaway nos da una lección de estilo con un bolso que puede ser tuyo por menos de 100 euros
-
El Govern balear fija el 27 de julio como día de homenaje para las víctimas civiles del bombardeo republicano en Palma
-
La Nobel de la Paz Corina Machado respalda el plan de Trump para Venezuela: «La democracia va a llegar»
-
Alineación posible de la Real Sociedad para la final de Copa del Rey ante el Atlético hoy: Incógnita en portería