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Los cocineros están de acuerdo: “El pollo a la plancha no mejora con un poco de perejil, sino con 100 ml de leche y 100 ml de crema”

El pollo a la plancha es una de las comidas más habituales en los hogares españoles, pero su preparación suele quedar muy seca si se deja un tiempo considerable sobre el fuego. Para evitarlo, los expertos aconsejan acompañarlo con una salsa cremosa a partir de 200 ml de caldo de pollo, 100 ml de leche, 100 ml de crema de leche y 100 gramos de queso parmesano.

Pasos para preparar la salsa para el pollo

Esta receta es atribuida a Martín Berasategui, uno de los cocineros más importantes de nuestro país. El chef guipuzcoano utiliza alrededor de 500 gramos de contramuslo deshuesado en tiras.

Estos son los pasos que sigue Berasategui para preparar la salsa:

  1. Primero, se calienta el caldo, la leche y la crema.
  2. Una vez retirado del fuego, se añade el parmesano y se deja reposar durante media hora.
  3. Acto seguido, la mezcla se elabora hasta conseguir una salsa cremosa.
  4. Al mismo tiempo, se dora el pollo en la sartén a fuego lento con aceite y ajo.
  5. Cuando esté listo, se culmina esparciendo la salsa para aportar sabor, ¡y listo!

Cómo evitar que el pollo quede seco

La mezcla de caldo con los lácteos aporta una textura cremosa y líquida que contrasta con la carne cocida. El parmesano, por su parte, ayuda a darle sabor y cuerpo a la preparación.

No hace falta cubrir por completo el pollo con la salsa: un chorrito al final es suficiente para modificar la textura del plato. El punto de cocción es también un punto clave, sobre todo cuando se utiliza pechuga de pollo, ya que se reseca con facilidad y tiene muy poca grasa.

Marta Verona, cocinera y nutricionista, aporta otra interesante alternativa basada en leche evaporada, cebolla, champiñones y ajo. Para prepararla, se comienza dorando el pollo, se retira cuando esté listo y se finaliza cocinando las verduras en la misma sartén antes de añadir el líquido.

Otra opción combina contramuslos, tomates cherry, espárragos y echalotes junto a leche evaporada. En todos los casos, es crucial controlar el tiempo de cocción y aprovechar sus jugos para conseguir un plato más jugoso.