Opinión

Puigdemont ya tiene rival

  • Xavier Rius
  • Director de Rius TV en YouTube. Trabajó antes en La Vanguardia y en El Mundo. Director de e-notícies durante 23 años.

A Puigdemont le ha salido competencia en su propio partido. Se trata de Jordi Martí, concejal en Barcelona, que ha ganado las primarias para concurrir como alcaldable en las municipales del año que viene.

En efecto, se ha impuesto con casi el 40,3% de los votos. Pilar Calvo -diputada en el Congreso y ex presentadora de deportes de TV3- obtuvo el 29,3%. El abogado Jaume Alonso-Cuevillas, el 18,3%. Y la parlamentaria autonómica Glòria Freixa, secretaria primera de la Mesa, un 11,1. La participación ha sido del 67,2%.

Tampoco es para tirar cohetes, la verdad. Eso significa que el número real de militantes de Junts en Barcelona no llega al millar: 934 en total. De las cuales, han votado 628. Martí ha obtenido 253 votos; Pilar Calvo, 184. Cuevillas, 117; y Freixa, apenas 70. Cuatro han votado en blanco.

El pasado 18 de mayo, el candidato preferido de Puigdemont, su ex jefe de gabinete Josep Rius, se autodescartó para evitar la «división interna» y la «confrontación» en el seno del partido. O sea que debió venir el voto de castigo. Mejor continuar en el Parlament.

En el fondo, Rius —junto a Josep Rull y Jordi Turull— es uno de los responsables de que nos aplicaran el famoso 155. El entonces presidente de la Generalitat decidió convocar elecciones anticipadas durante aquella aciaga reunión el 25 de octubre del 2017.

Pero Santi Vila, entonces titular de Empresa, dijo que las elecciones no se convocan de madrugada. Al día siguiente, fueron a verle los tres citados para que recapacitara. Si las convocaba, muy probablemente ERC ganaría al PDECAT. Junqueras podría vender a su electorado que a los postconvergentes les había entrado temblor de piernas.

En su decisión pesaron también los estudiantes congregados en la Plaza Sant Jaume llamándole «botifler», el ruido de fondo en las redes y el goteo de críticas de algunos diputados de Junts, los más jóvenes: Toni Castellà, Jordi Cuminal, Titon Laïlla, Albert Batalla.

Pero a Carles Puigdemont no le debe haber sentado nada bien el resultado de las primarias porque ni siquiera ha felicitado al ganador. En las redes, antes ha mostrado su satisfacción porque se ha cubierto una pista deportiva en Girona.
Martí era el candidato de Xavier Trias, que hizo incluso campaña por él. No en balde fue su jefe de gabinete. Primero en Sanidad —ni siquiera había acabado la carrera de Derecho— y luego en Presidencia.

En su perfil en X, Jordi Martí Galbis —no confundir con Jordi Martí Grau, que fue concejal con el PSC y ahora es secretario de Estado de Cultura con los Comunes—, asegura que lleva «15 años trabajando por Barcelona». Lo que quiere decir que lleva tres lustros viviendo del erario público. Más, en realidad. Lleva toda la vida en política.

Desde que ingresó, con 18 años, en las juventudes de CDC: la JNC. Ahora tiene 65. Como otros de su generación, por otra parte: El propio Puigdemont; el presidente del Parlament, Josep Rull; o el secretario general del partido, Jordi Turull.

Fue diputado en el Congreso (2000-2004) y luego, desde el 2011, concejal en el Ayuntamiento de Barcelona. También ha sido miembro de la Diputación de Barcelona (2017-2019) en sustitución de Quim Forn, entonces con serios problemas judiciales.

Ha ganado, pues, el candidato de Trias. Pero tampoco me fío. El ex alcalde tiene un libro escrito por su sobrino, Jordi Cabré, en el 2011 (Barcelona vista por un médico), en el que recelaba de la independencia porque «no sé si hemos sido suficientemente serios con el proceso» y echaba en falta «una estrategia colectiva».

Lo que no impidió, sin embargo, subirse luego al carro. Lo recuerdo en la Diada de la V, la del 2014, haciendo méritos con una camiseta amarilla. Llamada así aquella jornada porque las dos manifestaciones convocadas -la de la Meridiana y la de Gran Vía- confluían en la Plaza de las Glorias.

Sea como fuere, no sé si a las primarias de Junts en Barcelona se le puede aplicar aquello que dijo Churchill tras la batalla de El Alamein: «Esto no es el fin. Ni siquiera es el principio del final. Pero es, quizás, el final del principio». A Puigdemont le ha salido competencia en su propio partido.

Además, tienen un problema añadido. Junts tiene ahora once concejales. Fue la lista más votada en el 2023 con el 22,4%. Ha sido refugio de ex consejeros como Neus Munté, Victoria Alsina, Joana Ortega y Damià Calvet. ¿Pero cuántos tendrá en el 2027?

Aliança Catalana ha designado ya a su alcaldable, el secretario de formación, Jordi Aragonès, primo del que fuera presidente de la Generalitat. Es cierto que, al final, no han podido presentar ningún fichaje estrella. Ni siquiera de la órbita de Junts. Y que Barcelona no es Ripoll. Pero tiene 33 años, mientras que Jordi Martí ha llegado a la edad de jubilación.