El PSOE glorifica al «compañero Pedro» como si fuera Kim Jong-un

Editorial PSOE

La maquinaria del PSOE se ha puesto a tope de revoluciones para que los militantes socialistas apoyen hasta la extenuación al matrimonio que forman Pedro Sánchez y Begoña Gómez. Todos ellos están recibiendo una encendida carta, dirigida al secretario general del PSOE y presidente del Gobierno, que provoca, por su contenido y tono, auténtica vergüenza ajena. Vamos, que ni el círculo más estrecho de Kim Jong-un se atrevería a adular al jefe de ese modo. Se les reclama fidelidad, lealtad y poco falta para que se les exija también dar su vida por el líder. También por Begoña Gómez, convertida en víctima de una conspiración a gran escala. Los mensajes, a los que ha tenido acceso OKDIARIO, empezaron a circular por los chats de diferentes agrupaciones socialistas en diversas federaciones desde el pasado lunes 22 de junio, dos días después de que el juez Peinado mandase a juicio y decretase la retirada del pasaporte de Begoña Gómez. A través de WhatsApps, Ferraz encabeza la misiva con un «Querido Presidente, querido Pedro», al que le dedican frases que provocan grima en cualquiera que no esté abducido ideológicamente. Y se preguntan: «¿Qué habría sido de España sin tu firmeza, sin tu valentía, sin tu determinación y sin tu inspirador liderazgo para hacer frente a los embates inmorales e ilícitos de la derecha?».

Es la apoteosis de la exaltación, la quintaesencia del servilismo, la cima de la sumisión, la expresión más pura del sometimiento, la adulación sin fronteras, la indignidad suprema, la zalamería más obscena y la vileza sin matices. Una carta grimosa que revela hasta qué punto Ferraz es una organización lanar que no piensa y sólo bala. El «compañero Pedro» es presentado como víctima de una «ofensiva de desgaste constante, utilizando todos los resortes posibles: judiciales, mediáticos y políticos para erosionar, desacreditar y derribar a un Gobierno legítimo». Y les arenga: «La militancia socialista no está para mirar desde la barrera ni para resignarse en silencio, sino para dar un paso al frente, organizarse y defender, con convicción y valentía, la democracia y los valores que nos unen» y concluye: «Ese momento ha llegado. Estamos contigo, Pedro». Pues eso: ni a Kim Jong-un.

Lo último en Opinión

Últimas noticias